Cultura

Por acá la ‘Breve’ historia del Fondo de Cultura Económica

Nuestra vida no sería la misma si en la infancia no hubieran llegado a nosotros historias como Lucas afuera, Lucas adentro, El agujero negro, Historia medio al revés o El embuste de las coles, las cuales pertenecen a una enorme colección de libros infantiles titulada “A la orilla del viento” del Fondo de Cultura Económica. Estos libros se convirtieron en parte de la biblioteca “básica” y personal de muchos mexicanos… y por eso –sólo por eso–, el FCE es una de las instituciones culturales más importantes de México y del mundo de habla hispana.

Esta institución ha sido la encargada de moldear la vida literaria de la mayoría de los mexicanos desde el 3 de septiembre de 1934, año en que el intelectual Daniel Cosío Villegas la fundó. El primer objetivo del Fondo de Cultura Económica –Cosío Villegas era economista–, era proporcionar los libros más básicos en español a los estudiantes de economía; sin embargo, la necesidad de ampliar el bagaje cultural de los estudiantes, se extendió a otro tipo de editoriales que incluye, actualmente, más de 10 mil obras publicadas.

El segundo objetivo del Fondo, el cual mantiene a 84 años de su nacimiento, fue enaltecer el español en todas sus formas; es decir, no sólo a la obra literaria narrativa, sino también al propagar el conocimiento en cuanto a las ciencias sociales, humanas, divulgación científica, la literatura infantil y juvenil, y cualquier tema que mantenga el conocimiento e información, así como la lectura, en el punto más alto.

Un año después de que el Fondo de Cultura Económica se fundó, aparecieron los primeros títulos de la editorial: El dólar plata de William P. Shea, traducido por Salvador Novo, y Karl Marx de Harold J. Laski, cuya traducción corrió a cargo de Antonio Castro Leal. Junto a estos dos libros, también apareció por primera vez el logotipo de Fondo, el cual fue diseñado por el pintor mexicano Francisco Díaz de León.

La primera colección del Fondo, fue de Economía bajo la dirección de Cosío Villegas, el cual fue nombrado director de la institución en 1937. Con él a la cabeza, se publicaron 342 colecciones sobre temas variados que van desde la Sociología e Historia, hasta la Ciencia, Tecnología, Filosofía y Antropología. Estas dos últimas colecciones se editaron en 1942 bajo la mirada de algunos académicos exiliados de España. Este mismo año vio la luz el primer “Catálogo General” de su historia.

En 1946, nació la “Biblioteca Americana” como parte de un plan creado por el filósofo dominicano, Pedro Henríquez Ureña. Con esta parte del Fondo, se publicó el Popol Vuh con traducción de Adrián Recinos. Un año después, Cosío Villegas deja la dirección del Fondo y comienza “Breviarios”, y poco más de 10 años después, salió la primera edición de “Obras completas”, la cual inició con sor Juana Inés de la Cruz… Un año después, nació “Letras Mexicanas” con Obra poética de Alfonso Reyes. Esta categoría del Fondo de Cultura, tiene como objetivo difundir la literatura mexicana en específico. En 1955, se publicó la primera edición de Pedro Páramo de Juan Rulfo.

En los años siguientes, las filiales del Fondo en el extranjero aumentaron, llegando a países como Colombia, España, Perú, Argentina, Puerto Rico, Venezuela, Estados Unidos, Brasil y más. En 1991, aparece el primer libro infantil de “A la orilla del viento”: El pozo de los ratones y otros cuentos al calor del fogón de Pascuala Corona.

¡Felices 84! Por acá la ‘Breve’ historia del Fondo de Cultura Económica
‘El pozo de los ratones’ es el primer título de la colección ‘A la orilla del viento’.

Un año después, se inauguró la sede del Fondo de Cultura Económica en la carretera Picacho-Ajusco, la cual fue diseñada por el arquitecto Teodoro González de León. En el 93, comenzaron a publicarse los 15 volúmenes de Obras completas de Octavio Paz a tres años de que el escritor se se llevó el Premio Nobel de Literatura.

En 2002, por primera vez en su historia, el Fondo fue dirigido por una mujer: la editora y escritora Consuelo Sáizar Guerrero. También comienza la historia digital del Fondo con la primera versión electrónica de La Gaceta. En 2005, después del aniversario de la institución y el diseño del nuevo logotipo a manos de Juan Pablo Rulfo, se dio la cuarta reimpresión de la tercera edición de la colección “Popular” llevada por Octavio Paz con sus tres obras: El laberinto de soledad, Postdata y Vuelta a El laberinto de soledad.

Esos dos primero libros de Shea y Laski, en 84 años de historia, se han convertido en 10 mil obras publicadas, 28 librerías en México y varias filiales en el extranjero.

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