Y ahora: cómplices de Javier Duarte alcanzan libertad condicional

En el caso de Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, continúan los cambios. Nadia Isabel y Elia Arzate Peralta —quienes eran las únicas personas sentenciadas por el delito de lavado de dinero durante la gestión de Javidú— obtuvieron su libertad tras alcanzar la condena condicional.

Se trata de las hermanas Arzate, quienes se declararon culpables de lavado de dinero, pues eran accionistas de Consorcio Brades —empresa creada para recibir dinero triangulado por empresas fantasma—.

Las hermanas Arzate fueron condenadas a tres años y cuatro meses de prisión por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.

El caso sobre Nadia Isabel y Elia Arzate apuntaba hacia el lavado de dinero de 223 millones 800 mil 963 pesos, desviados por el gobierno del expriista mediante la empresa facturera Consorcio Brades.

Sin embargo, después de un año y diez meses de permanecer en el reclusorio de Santa Martha Acatitla, el 23 y 24 de agosto pasado, lograron obtener su libertad —hecho que confirmó su defensa, Ricardo Zinser—.

¿Cuál fue el recurso que utilizaron?

El beneficio de la condena, con las reglas del sistema acusatorio. Este fue otorgado por un juez Federal del Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Norte.

Se supone que las acusadas quedaron el libertad una vez que pagaron una multa de 48 mil 644 pesos y “cumplieron” con la mitad de su condena.

Sin embargo, quedaron algunas restricciones como: no cambiar de domicilio, no interferir con los testigos que declararon en su contra e ir al juzgado a firmar cada ocho días.

Foto: El Universal

Finalmente, después del ruido que ha provocado el caso de Javier Duarte, esta decisión sorprende, aunque la condena condicional se aplicó debido a que el caso no fue señalado con una prisión preventiva oficiosa, aplicó porque era una condena menor a los cinco años y para sentenciados con “buena conducta” durante el proceso.

Mientras Duarte espera que se defina su futuro, el abogado de las hermanas Arzate explicó que la conducta de las mujeres fueron clave, al acreditar que estudiaron y trabajaron durante su permanencia en el reclusorio.

**Foto de portada: El Universal.

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