‘La monja’ vs. el género de terror: Una película que asusta, pero no da miedo

En la segunda parte de El Conjuro en 2016, James Wang nos presentó a Valek, un demonio que era capaz de tomar forma de monja para acosar a la familia Warren. Una escena de terror –al menos para muchos la idea de que una monja este endemoniada es demasiado– fue suficiente para que los creadores de todo este universo tomaran la decisión de producir La monja como una secuela de la cinta que lo comenzó todo en 2013. La pregunta es: ¿fue la decisión correcta?

Hay dos respuestas que podrían no complacer a nadie. La primera es un SÍ y hay varias razones que la justifican, empezando por la historia central. La monja sin el desarrollo mismo de la historia, es interesante, pues está ambientada en 1952, una época oscura en cuanto a temas religiosos; en una abadía escondida y sombría de Rumania, un país desconocido que ha llamado la atención por sU misticismo; y muy cerca de la zona de Transilvania, lugar que sirvió como escenario de la historia del conde Drácula, uno de los personajes más icónicoS dentro del género de terror.

Imagen del póster oficial de ‘La monja’.

Estos elementos, sumados a la presencia de un grupo secreto del Vaticano que investiga sucesos paranormales, podrían ser suficientes para realizar una historia de terror conocida, pero que puede dar para más. Luego, a favor de La monja está el elenco. El protagonista de la historia, el padre Burke, es interpretado por el actor mexicano Demián Bichir junto a Taissa Farmiga como la hermana Irene. Si bien Bichir se mantuvo alejado durante casi toda su carrera artística de este género, parece sentirse muy cómodo en él. Y no está de más, estamos hablando de un gran actor que ha logrado pisar Hollywood con pasos cuidados y no siempre justos que lo llevaron a una nominación al premio Oscar como Mejor Actor.

Para La monja, Bichir interpreta a un padre especializado en investigar sucesos extraños y relacionados con demonios. En pocas palabras, aunque no de forma explícita, es un exorcista del Vaticano. Es un hombre fuerte, serio y sensible cuyo pasado relacionado con la muerte de un niño, lo acosa. En cuanto a Taissa, la actriz es bastante conocida en las producciones de terror para la televisión por su trabajo en tres –prácticamente dos– temporadas de la antología American Horror Story. En esta cinta da vida a la hermana Irene, una joven mujer que aún no ha tomado sus votos de monja, pero que siempre se presenta como alguien devoto a sus creencias. Ambos son seleccionados por los líderes del Vaticano para ir a la abadía Cârța en Rumania donde una monja se suicidó colgándose desde una ventana. Su objetivo es determinar si el lugar sigue siendo santo o está endemoniado más que investigar las causas que llevaron a esa monja a cometer uno de los peores pecados dentro de su religión.

Demián Bichir da vida al padre Burke, un hombre de fe especializado en casos demoniacos.

Ahora pasemos al NO. Como mencionamos al principio, el demonio en forma de monja llamado Valek, es presentado en El Conjuro 2, un filme ambientado en 1977. La monja se sitúa en 1952, y con mucho desapego a la historia, incluso antes de verla, ya sabemos el final, y no hay nada menos terrorífico que saber qué es lo que va a suceder. Sin embargo, Kubrick decía que lo importante no era el final, sino cómo se llegaba a ese desenlace… pero Corin Hardy no lo logró: la historia tiene muchas contradicciones y resuelve sus misterios rápido, sin previo aviso; es decir, como si fuera de forma improvisada con la presencia, sobre todo, de un personaje dinámico pero a veces ridículo: un tal Frenchie llevado a la pantalla por el actor de cine independiente, Jonas Bloquet.

Además, tenemos que hablar del guión. La estructura es fuerte y los dos personajes principales lo demuestran. La cinta nos lleva por algunos puntos altos que espantan, pero en ningún momento dan miedo. En pocas palabras, es cumplidora pero no aterradora y no hay peor decepción para el género de terror que no causar ese sentimiento de nervios en los espectadores que provocan un “ya quiero que se acabe”. En El Conjuro sucede algo similar con la diferencia de que logró dar miedo a pesar de los sustos que siempre son obvios (pero al final efectivos). Esta primera película lo hizo en una época en la que Hollywood comenzó a explotar los efectos especiales y demás elementos tecnológicos. ¿La razón? Fuera del demonio presente en una casa solitaria de los 70 ubicada en Rhode Island, es la atmósfera tensa que Wang creó con un conjunto de puntos que van desde la ambientación hasta Vera Farmiga. La monja tiene a Bichir y Taissa, pero no logra explotar esos puntos que tenía a su favor y al final, con ese misterio resuelto con tanta facilidad, la monja no es tan aterradora como parece y todo pierde su sentido de terror. 

Taissa Farmiga sigue los pasos de su hermana Vera dentro del universo de ‘El Conjuro’.

Nuestra respuesta también dependerá en gran medida de qué tan fanático sea el público de estas historias y qué tan fiel han sido al universo de los Warren con todo y sus películas secuelas. Si estamos hablando con seguidores fieles, entonces La monja cumplirá con las expectativas de ese sector, e incluso, podrían encontrar graciosos esos brotes de humor en el que un hombre quiere seducir a la fiel monja con frases domingueras. Pero si estamos ante fanáticos del terror más puro que tiene como representante a Argento, Romero y las nuevas e innovadores entregas de los últimos tres años, entonces quizá La monja no sea la mejor cinta de terror en mucho tiempo y represente un pequeño salto –o tropiezo– en el universo de El Conjuro.

Como parte de una experiencia realizada por Warner en el Ex Convento del Desierto de los Leones para promocionar la cinta, tuvimos la oportunidad de platicar con Corin Hardy sobre su trabajo como director dentro del género de terror en un mundo hollywoodense que le apuesta a las secuelas más que a las historias originales. También tuvimos la oportunidad de platicar con Bichir y Farmiga sobre el significado de sus personajes y la posibilidad de que una historia como esta se involucre a un nivel más personal con los espectadores. Por acá les dejamos la entrevista. 

La monja se estrena este 7 de septiembre: 

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