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40 mil aficionados en un estadio para 25 mil, suplentes sentados en el piso y un árbitro asmático… así se jugó el Gambia-Argelia

La extravagante liga de China, es un chiste. El Ascenso MX, la liga en el que no hay acenso, fue rebasada. La Copa de Perú, en la que un equipo tiene como logo a Jack Sparrow, no es nada. De hecho, ninguna liga llanera se compara con lo que pasó en duelo eliminatorio rumbo a la Copa Africana de Naciones entre Gambia y Argelia, en el que se violaron todas las normas habidas y por haber .

El partido se llevó a cabo en el Estadio Independencia, en la ciudad de Bakau, el cual tiene capacidad para 25 mil aficionados, algo así como el Estadio Hidalgo en México, sin embargo le hicieron caber cerca de 40 mil espectadores, casi lo que le cabe al Universitario de Nuevo León.

Los organizadores se vieron superados por el interés de los aficionados por ver en el terreno de juego al argelino Riyad Mahrez, quien milita actualmente en el Manchester City de la Premier League. Es decir, la locura fue por ver a un jugador del equipo rival.

Ante semejante sobrepoblación en el inmueble, cientos de aficionados tuvieron que bajar de las tribunas hacia la pista de atletismo del estadio, mientras que otros alcanzaron lugar en cualquier cómodo espacio en las alturas de las torres de luz.

Ante esta situación, cuerpo técnico y jugadores de Argelia se negaron a saltar a la cancha al considerar que era demasiado riesgo jugar con tanta gente cerca, pero al final de cuentas inició el partido con una hora y media de retraso por temor a un castigo de la Confederación Africana de Futbol.

Pero aquí no para la cosa. A la hora de los himnos nacionales, para dejar claro que la visita era bienvenida, la bandera de Argelia lucía más grande que la de Gambia, aunque no todo fue de color de rosa en la ceremonia para Argelia, pues en lugar de su himno sonó un cumbión africano… 

Ah, por cierto, algunos uniformes de Gambia recién habían sido estampados

¿Quieren más?

Esta bella historia no termina, bendito sea Dios, ya que con los aficionados en la pista de atletismo, las bancas para los suplentes quedaron tapadas, por lo que aquellos que tuvieron la desdicha de no ser titulares acabaron afuerita de la cancha, sentados en el piso y recargados en la publicidad estática.

¡Un momento! ¿Y el árbitro? El silbante también aportó su granito de arena para esta historia, pues al parecer este héroe padece asma y se presentó a la cancha con un inhalador. ¿Eso se vale?

A este encuentro sólo le faltó la presencia de payasos y enanos, sin embargo todo finalizó en un amigable empate 1-1. Moraleja: valora lo que tienes, ya no te burles tanto de la Liga MX, sólo tantito.

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