Conciertos

Arcade Fire dio un show IMPRESIONANTE que posiblemente no verás en México

No queremos sonar malinchistas ni mucho menos, pero es importante decir que si de calidad de sonido, organización y show se refiere, países como Estados Unidos, Canadá y algunos otros de Europa son prácticamente perfectos. Durante nuestro paso por Life Is Beautiful nos dimos cuenta de que un festival puede tener más cosas buenas que malas, que los artistas disfrutan hacer lo suyo sin importar el tiempo o cualquier otro problema que haya de por medio. Arcade Fire, que el año pasado se presentó en la Ciudad de México para ofrecer dos conciertos en el Auditorio Nacional, fue la banda encargada de cerrar el escenario principal en el tercer y último día de LIB 2018.

Con un set de hora y media, el colectivo canadiense presentó un show casi parecido al que tuvo en México, pero con la gran diferencia de que en esta ocasión habían mucho más visuales que iban a tono con los estrobos y juegos de luces sobre el escenario. También traían una producción mucho mayor que fue adaptada para que en cada momento de cada canción se moviera, se coloreara y tuviera un sinfín de efectos dignos de recordar. Además estaba una enorme bola de disco, que desde el inicio de la última jornada del festival se mantuvo colocada para que finalmente, en este momento, tomara el protagonismo que era debido. Ahora, todo esto posiblemente digamos que ya lo hemos visto o que se puede adaptar a un festival por la magnitud del mismo. ¿Pero entonces cuál es la diferencia y por qué nunca lo veremos en México?

Bueno, la cuestión es que el setlist fue una elección de éxitos más allá de cortes pertenecientes a Everything Now, disco que Arcade Fire lanzó el año pasado y que se encuentra promocionándolo. También está la calidad del sonido -y ojo, no decimos que el del Auditorio era malo. Al contrario-, pero cierto es que los festivales tienen la ventaja de poner todo en perspectiva, de tener un acercamiento mucho mayor del público hacia la banda y un concierto como el que fue en el Coloso de Reforma no lo permitió.

Otra cosa que igualmente es un hecho, es que Arcade, a diferencia de México, procura no interactuar o dar muchas explicaciones pues sabe que el tiempo apremia y que lo que importa es tocar una canción tras otra. Convive con los fans, se mueve de un escenario al otro, pero siempre se mantiene en lo suyo, agradeciendo de vez en cuanto a los que están allí por levantar las manos, por unírseles coreando las canciones. Por simplemente estar ahí. Acá también hay celulares, pero éstos salen de manera esporádica. No se la viven arriba y permiten que todos puedan tener una vista perfecta hacia la magia que ocurre sobre el escenario.

Win Butler, vocalista de la banda, igualmente aprovechó para tirarle a Trump, para hablar de algunas personas de Haití a las que ayudaron, para decir que Las Vegas era el lugar perfecto para que ellos dieran por terminado su tour. ¿Por eso echaron la casa por la ventana? Posiblemente. El setlist lo reflejó y, aunque fue corto, no hubo sinsabores. Todo fue mera felicidad, disfrute, gozo de ver un gran show con calidad de audio y visuales impresionantes.

Si tuviéramos a Arcade en el Palacio de los Deportes, esto definitivamente no sucedería. Y es que aunque el Auditorio es bueno, al final ese calor, esa vibración, energía y euforia de ver a una banda como Arcade no puede elevarse del todo si estás sentado en una butaca o en un lugar en el que rebotan los sonidos y todo se pierde. ¿Entonces qué procede? Anteriormente los hemos visto también en un Vive Latino y no estuvo nada, nada mal. Todo lo contrario. El problema fue, como casi todo en México, que el lugar estaba a reventar, no podías moverte, gritar, brincar, hacer algo. El mal de todos los conciertos y en el que las personas no respetan a otros y por lo tanto no los dejan pasar ni para entrar o salir de los pies del escenario.

En conclusión, podemos decir que Arcade lo hizo muy bien. Es una fiera. Es una banda que vale la pena ver y de la que jamás tendrás suficiente. Esperemos que cuando regrese a nuestro país, el concierto sea tan bueno como el que vimos en Life Is Beautiful, y mucho mayor al que vimos en diciembre del año pasado.

Setlist

Everything Now

Rebellion (Lies)

Neighborhood #2 (Laika)

No Cars Go

Electric Blue

Put Your Money On Me

Intervention

Neighborhood #1 (Tunnels)

The Suburbs

Ready To Start

Sprawl II (Mountains Beyond Mountains)

Reflektor

Afterlife

Creature Comfort

Neighborhood #3 (Power Out)

Encore

Everything Now (Cotinued)

Wake Up

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