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A 30 años del disco debut de Pixies, “Come On Pilgrim… It’s Surfer Rosa”

Después de 30 años, cuántas veces no se ha escuchado el Come On Pilgrim y el Surfer Rosa de The Pixies. Infinidad de veces. “Caribou”, “Vamos”, “Isla de Encanta”, “Where is my mind”, “Bone Machine”, “Broken Face”, “Gigantic”, etc, son canciones ya clásicas. Pero bueno, nunca está de más sacar una edición conmemorativa de este material. Una verdadera joya para los fans del cuarteto de Boston: Come on Pilgrim… It’s Surfer Rosa.

En 1988, cuando nuestros tíos locochones veían enlelados los comerciales de Pepsi en los que aparecía Robert Palmer (aunque lo que menos hacían era ponerle atención al intérprete de “Simply Irresistible”), fue lanzado el primer disco de los Pixies, una banda que, seguramente para la época (y todavía) era un tanto sui generis. Sí, ahora ya nos sabemos la historia… pero hay que pensar en lo que fue recibir a los liderados por Black Francis en aquellos años.

Definitivamente para la época no había nada parecido. Por ahí andaban ya REM, Metallica, U2, Nick Cave and the Bad Seeds y hasta Sonic Youth, pero nada como Pixies. Basta escuchar con lo que abre el Surfer Rosa: “Bone Machine”… pfffff… podría ser la mezcla de todas las bandas que mencionamos. La demoledora batería de Lovering, que marca la entrada del incesante bajeo de Deal, para luego romper con las distorsiones de Santiago y luego escuchar, como a la distancia, los alaridos que sólo profieren líderes de cultos (y Charles Michael Kittridge Thompson IV, a.k.a Black Francis)… y algo hay de ese toque sacro, literalmente. Piensen en Larry Norman.

Es un trancazo que eriza la piel. Y así se va en sus cabalísticos y rápidos 13 temas. Un debut que muchas bandas envidiarían. ¿Cuántas del Surfer Rosa son indispensables? Todas, dirán los fans. “Where is My Mind”, quienes la conocieron en The Fight Club (o con Placebo… ugh). “Gigantic”, los que siguen añorando la angelical voz de Kim Deal. “Broken Face”… pues… nomás, porque sí está muy fregona. Y sin dejar de mencionar “River Euphrates”, “Cactus”, “Something Againts You” y “Tony’s Theme”, canciones trastornadas, de ondulantes intensidades, que coquetean de forma ambigua con el pop y con el rock garage. Una total y delirante indeterminación.

El golpe tuvo advertencia. Un año antes, en 1987, Pixies debutó con el EP Come On Pilgrim, título inspirado en el mencionado Larry Norman, un compositor de música cristiana que dejó fuerte influencia en Francis, lo cual es evidente no sólo en el nombre del álbum, sino en los temas mismos. “Levitate Me”, el más claro ejemplo. Pero vamos por partes, ya estamos con el último de las ocho contundentes temas que componen el primer aviso del cuartero.

Como síntesis abstracta de lo que está por venir, “Caribou” podría ser una rara canción de cuna en el desierto. A mitad de camino, el enseñamiento se eleva por los aires, cuando la voz repite una y otra vez “Caribou, Caribou, Caribouuuuu”… y justo cuando uno está por entregarse a los brazos del guía, éste nos sacude con desesperado gritos. Si esto es un azote para los sentidos, más lo es escuchar “Vamos”… “¿vamos?… ‘Isla de Encanta’ ¿qué, de dónde son?”, debieron preguntarse varios de los primeros escuchas. Simplemente es el resultado de un grupo que tenía mucho que decir sin saber cómo. Experiencias, creencias, mitos, sensaciones, alucinaciones. ¿Cómo articular eso y más, sino por medio del sinsentido?

En fin, podríamos seguir y hablar de “Ed is Dead”, “Nimrod’s Son” o “”I’ve Been Tired”. Pero qué no se ha dicho sobre ellas. La oportunidad de mencionarlas es porque han pasado ya más de 30 años de que reventaron oídos por primera vez y, para celebrarlo, 4AD lanza una edición de aniversario: Come On Pilgrim… Its Surfer Rosa. De colección y lujo. Tanto el primer EP como el debut de Pixies en edición limitada (CD y Vinil), con nuevo arte reimaginado por el diseñador original, Vaughan Oliver. Si esto no es suficiente, también se incluye un bonus: Live From the Fallout Shelter, nada menos que una de las primeras grabaciones en vivo de Pixies. Un pequeño concierto ofrecido para la estación WJUL-FM en 1986… un año antes de que Francis, Deal, Santiago y Lovering, pasmaran al mundo con su sonido. Treinta años ya de eso.

 

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