Ciencia

¿Por qué estamos solteros? La ciencia responde a esa incógnita

En algún punto de nuestra vida, es inevitable preguntarnos por qué estamos solteros. Eso no nos convierte automáticamente en ForeverAlones ni nada por el estilo, ya que ningún ser humano en el mundo nace o muere junto a una pareja romántica. Por otro lado, la soltería es un tema relevante, ya que algunos individuos lo toman mejor que otros, sin mencionar que ha generado una infinidad de conversaciones a lo largo de la historia.

Dejando a un lado el hecho de que cada quien tiene una razón para no tener pareja (en serio, hay millones y es normal), la ciencia tiene datos muy interesantes de por qué ocurre. Por esa razón, una vez más utilizaremos la gran fuente de conocimientos que es el canal de YouTube ASAP Science para resolver la incógnita.

Ahora que, si el tema de hablar inglés simplemente no es lo suyo, no se preocupen, porque nos encargaremos de explicar los detalles más importantes del clip.

Comenzando desde las raíces

Según explican estudios, por lo menos el 25% de los jóvenes adultos no sentará cabeza hasta los 50 años, aunque en otros casos… por no decir que en toda una vida. Para poder encontrar una razón científica a esto, primero debemos tomar en cuenta una cosa: los vínculos que tenemos con nuestros padres y el nivel de aprehensión que adquirimos gracias a ellos.

Psicológicamente hablando, esto tiene que ver con el nivel de interacción social que tiene cada persona, que se traduce en la capacidad que tiene de desenvolverse emocionalmente con sus semejantes. Esto significa que, si tenemos cierto grado de empatía y mostramos apoyo moral con los miembros de nuestra familia, es probable que lo hagamos con una pareja potencial. Estas cualidades ayudan a desarrollar confianza (tanto personal como de otros), una personalidad sin inhibiciones y total comodidad durante la intimidad.

Mientras una vida con buenos ejemplos, en cuanto a paternidad respecta, nos puede ayudar a tener una gran vida social, también existen las consecuencias de una mala influencia. Si nuestros padres tienen tendencias de sobreprotección o incluso falta de atención, entonces es probable que tengamos una personalidad aprehensiva que es alimentada por inseguridad. En pocas palabras, de ahí nacen las personas “intensas”, quienes tienen los famosos daddy/mommy issues o hasta la forma de ser evasiva que le dan en la torre a las relaciones.

Sociable, pero sin pareja

Como menciona el video, existen personas que poseen una actitud positiva y gran capacidad de socializar, cosa que no necesariamente les facilita las cosas en el rubro del amor romántico. Esto se debe a que sus costumbres, así como su capacidad de estrechar lazos con la gente, está más inclinada a priorizar sus relaciones con amigos y familia.

Así pueden explicar por qué ese amigo suyo, que todo el tiempo está rodeado de gente, no tiene una pareja, pero eso no le impide vivir plenamente.

Soltería en la sangre o, mejor dicho, su ADN

El tema del famoso “lobo solitario” también tiene algo que ver con la biología de cada persona, especialmente en sus genes. Para explicar esto, recurriremos a la serotonina, una sustancia química que funciona como neurotransmisor y cuyo rol principal en el ser humano es mantener el equilibrio en el estado de ánimo. Si producimos más de este químico, somos menos propensos a sufrir depresiones y, consecuentemente, a tener un nivel de interacción social más equilibrado.

Algunas personas que tienen niveles bajos de serotonina debido a su código genético, por lo que la falta de convivencia es parte de la biología de su cuerpo. Digamos que esto se define como “ser un poco antisocial de nacimiento”.

Más del aspecto psicológico

Volviendo al aspecto psicológico, es importante mencionar que algunas personas tienen dificultades para relacionarse debido a que no pueden expresar correctamente sus emociones. A esto se le llama Alexitimia y, básicamente, es como tener los cables cruzados en los circuitos de acción/emoción; cuando queremos expresar felicidad, ponemos cara de enojó y así, existen otros ejemplos.

Y para no hacer este cuento más largo, es importante responder una pregunta: ¿Realmente dependemos de una pareja o del matrimonio para ser felices? Lo cierto es que la mente de cada individuo es un universo distinto. Algunas personas pueden encontrar la felicidad al estar en compañía de su alma gemela, mientras otras viven frustradas o incluso se divorcian después de un par de meses de matrimonio.

Siempre podemos apoyarnos de la ciencia para resolver nuestras dudas existenciales, pero la mejor manera de saber en donde están los pequeños momentos que conforman la felicidad, se halla en salir a enfrentar cada aspecto de la vida. No podemos ir por ahí temiendo a quedarnos solos, perdiéndonos la oportunidad de atravesar grandes experiencias e incluso adquirir conocimientos. ¡Salgamos a encontrar la respuesta a nuestras dudas!

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