Austin City Limits 2018: Un festival de música que va más allá de ropa estrafalaria

Fotos y reseña: Nacho de la Garza

En el primer fin de semana del Austin City Limits 2018 en Texas, hubo mucho calor, humedad pero eso, a pesar de generar desgane, hizo que los asistentes se mantuvieran emocionados por el line up, que entre sus filas tenía a Paul McCartney y Metallica. 

Para los que nunca han asistido al festival, el Austin City Limits se divide en ocho escenarios, los cuales están distribuidos de una manera práctica para poder moverse de uno a otro sin tener que caminar distancias kilométricas y mejor aún, la comida y bebidas se encuentran en todos lados. 

En cuanto a la parte cool, está que en este festival no abundan los vestuarios estrafalarios ni gente que se pasa el día posando para las mil y un selfies. La gente va a disfrutar y escuchar buena música. Aquí te contamos qué tal se puso por día.

Austin City Limits 2018: Un festival de música que va más allá de ropa estrafalaria

Viernes

En el primer día, estuvo Lovelytheband, una banda californiana cuyo sencillo “Broken”, fue uno de los más sonados el año pasado. Después estuvo Big Thief, una agrupación relativamente nueva liderada por Adrianne Lenker cuya voz cautivó a todos los asistentes al igual que sus habilidades para tocar la guitarra.

Bishop Briggs se colocó en el escenario principal y, en cuanto apareció comenzó a correr de un lado a otro brincando y cantando con el público. Asimismo aprovechó para pedir tolerancia y respeto a las preferencias sexuales, libertad política y sobre todo rechazar el racismo que aún existe en muchos países. Algunas de las canciones que tocó fue “White Flag” y “River”, cortes pertenecientes a su nuevo disco. Pero quienes también se encargaron de hacer lo suyo fue Alvvays, quienes liderados por Molly Rankin, hicieron que su dream pop convocara a mucha gente para que cantaran al unísono “Archie, Marry Me”. 

Luego estuvo David Byrne, que nos dio un paseo por canciones de su ex grupo, Talking Head, y sus temas como solista pero no solo eso, sino un show que se salía fuera de lo normal gracias a sus músicos y cantantes, todo en movimiento y presentando un performance a manera de obra de teatro. 

Después estuvo Greta Van Fleet, cuya energía y voz de Josh Kiszka fue de admirarse ya que se parece un poco a la voz de Robert Plant. También hubo algo más relajado con Hozier, que a pesar de que no ha sacado un nuevo disco, sus fans se mantienen fieles y no dejan de cantar sus éxitos.

Ya casi para finalizar la noche del primer día, Odesza hizo lo suyo y demostró por qué se ha convertido en uno de los actos obligados en festivales pues, su música y producción en el escenario hace que sus fans se vuelvan locos. Es una energía inexplicable que se transmite al público y que entre las personas se contagia.

Finalmente y como todos lo esperaban, Macca aparece a escena con 31 canciones que no, no fueron suficientes. De entrada sonó “A Hard Day’s Night” de The Beatles, y luego dio un tour por más canciones de los Fab Four para después retomar algo de Wings y de su proyecto como solista. 

“Can’t Buy Me Love”, “My Valentine”, la cual fue escrita para su esposa Nancy, “Maybe I’m Amazed”, “Blackbird” y un intro con ukelele para platicar de su amigo George Harrison y “Something”, tema que precisamente fue escrito por Harrison. 

A sus 76 años, Paul sigue cantando con la misma energía y siempre de buen humor sobre el escenario. También platica anécdotas de The Beatles que te hacen sentir como si hubieras sido un íntimo amigo de ellos. Por ello, cuando comenzaron a sonar “Let It Be”, “Live and Let Die” —que fue acompañada de fuegos artificiales—, “Hey Jude” —que duró casi 10 mintuos—, “Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band”, “Helter Skelter” y finalmente “Golden Slumbers/Carry That Weight/The End”. 

Sábado

Para el sábado y con una temperatura mucho más agradable, la chilena ya casi mexicana, Mon Laferte, puso a bailar a gringos y a todos aquellos que se acercaron a verla con canciones como “Vuelve por favor”, “Flor de amapola”, “Amor completo” e incluso un cover a Selena Quintanilla, “Si una vez”. A un lado estaba Brandi Carlile, que con su folk-country puso a cantar al nutrido grupo de fans que soportaron el calor para verla. 

Con un cambio completamente distinto, estuvo Sharon Van Etten, que con su voz y presencia envolvió al público que se acercó a verla con canciones como “Comeback Kid”, pero sin duda “Every Time The Sun Comes Up” y la romántica y a la vez oscura “Our Love”, fueron de las más disfrutadas por el público. 

Después estuvo el turno de Deftones que, al mando de un energético Chino Moreno, prendió a los miles de espectadores que los esperaban con ansias. Su actuación en el escenario fue muy buena a pesar del terrible sistema de audio que les tocó durante medio show. Una vez que lograron arreglar todas las fallas de audio, la gente pudo disfrutar canciones como “Rocket Skates”, “Be Quiet And Drive”, “Diamond Eyes” y finalmente “Headup”.

Luego estuvo CHVRCHES, donde Lauren Mayberry mostró su evolución no solo musical, sino en cuanto a performance sobre el escenario. Prueba de ello fue “The Mother We Share”, “Get Out”, “Forever” y “Clearest Blue”. Después tocó turno a St. Vincent, quien en un derroche por sensualidad energía, demostró sus habilidades en la guitarra y una voz hipnotizante. Por eso deleitó con canciones como “Los Angeless”, “Masseduction”, “Digital Witness”, “Rattlesnake”y finalmente “New York”. 

Para cerrar el segundo día estuvo Metallica, quien con James, Kurt, Lars y Robert prácticamente abarrotaron el escenario y para celebrarlo, comenzaron con “Hardwired”, “Atlas Rise” y finalmente una dotación de clásicos. “Esta noche les daremos un concierto con canciones nuevas… así como canciones muy viejas”. Así, rápidamente comenzó el riff de “Seek and Destroy”, la cual fue lanzada en 1983, misma que hizo que todos los asistentes gritaran y comenzaran con el clásico headbanging y cantaran junto con ellos. Otras de las canciones que también se escucharon fueron “Fade To Black”, “Fuel”, “One” y “Master of Puppets”. Luego, tras estar un buen rato en el camerino, la gente pensó que ya todo había terminado. Sin embargo, regresó mucho más fuerte con “Battery”, “Nothing Else Matters” y finalmente “Enter Sandman” que, con una lluvia de fuegos artificiales se dio por terminada la segunda noche del festival.

Domingo

El tercer y último día del Austin City Limits 2018, era evidente que además de deleitar a propios y extraños, su target eran los millennials, pues de entrada comenzó a Janelle Monáe quien, sentada en un trono se aparecía en el escenario prometiendo dar un show lleno de bailes, colores y buena música. De ahí se desprendieron “Crazy, Classic, Life”, “Q.U.E.E.N”, “Electric Lady” y “I Got The Juice”. Después llegó Houndmouth, que con su estilo indie rock convocaron a muchas personas. Para cambiar un poco el estilo, estuvo Rezz, un DJ Canadiense que si no la conocen, es una mujer que está jalando mucha gente pues su música está mezclada con videos e imágenes raras en las pantallas, lo cual hace que la gente se dé un trip bastante interesante.

Después estuvo Phoenix, quien con su más reciente disco, Ti Amo, ha ofrecido una gira por todo el mundo y ahora llegó a Texas para interpretar, además de los temas de su disco, algunos ya conocidos como “Lisztomania”, “If I Ever Feel Better” y “1901”. 

Camila Cabello, que recientemente se presentó en México, derrochó sensualidad con todo el sabor latino y una de sus canciones más famosas: “Never Be The Same”. También hizo un cover a Elvis Presley, “Can’t Help Falling In Love” y sin duda la locura llegó a su punto más alto con “Sangria Wine” y “Havana”. 

Si bien la cubana-estadounidense prendió con su show, Arctic Monkeys fue uno de los actos más esperados de la noche y lo pagaron con creces pues, con 20 canciones, la banda británica tocó “Why You Only Call Me When You’re High”, “Brianstorm”, “Do I Wanna Know?” y algunos cortes de su disco más reciente, Tranquility Base Hotel + Casino. 

En cuanto a Chilidsh Gambino, tuvo que ser reemplazado por Travis Scott, quien salió en medio de una cortina de humo ante un público que se moría por verlo para escuchar “Carousel”, “Mamacita” o “Skeletons”. Y aunque se rumoraba la presencia de Kevin Parker, de Game Impala, y John Mayer, luego de haberse presentado en Saturday Night Live, no fue así. Sin embargo, el rapero dominó el cierre del festival como todo un profesional.

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