El “dedos finos”: intentó robar Carta Magna de Inglaterra rompiendo cristal con un martillo

“Entro sigilosamente a la catedral, espero a que el guardia esté distraído… y ¡zas! doy un discreto martillazo en el cristal protector. Tomo la Carta Magna y salgo sin que nadie se dé cuenta”. Parece que así fue el plan maestro del ladrón que ayer, 24 de octubre, fue arrestando en Inglaterra. Raro, pero falló…

Para demostrar una vez más que ya no hay ladrones como los de antes, de esos que te bajaban todo y ni cuenta te dabas (no sólo en México, sino en todo el mundo), ayer por la tarde, en Inglaterra, un perfecto idiota pensó que no tendría ningún problema en robar la preciada y antiquísima Carta Magna que se resguarda en la catedral de Salisbury… con nada de artilugios sofisticados, nomás él y su confiable martillo.

Escena de capítulo de Los Simpson
Imagen: Frinkiac

De acuerdo con The Independent, el fallido ladrón copió la técnica de Homero Simpson para el robo de la Venus de Jalea… sólo que, en vez de un prehistórico puño, usó un sofisticado martillo para romper el vidrio protector del documento que data del año 1215. Con lo que parece no contaba el sujeto es que tal acción haría activar la alarma, por lo que en friega llegó la policía de Wiltshire… y bueno, simplemente procedió con el arresto.

Para hacer más notorio el fallido cálculo del susodicho, su aprehensión ni siquiera fue realizada por agentes. Momentos antes de que estos llegaran al lugar de los hechos, testigos de ya habían procedido a ejecutar un arresto ciudadano.

“Escuchamos algunos gritos y pudimos ver a algunas personas saliendo por las puertas, así que nos detuvimos. Parecía que algunos hombres ‘jugaban a pelear’, pero cuando cruzaron las puertas, vi que un martillo caía al suelo y uno de los hombres lo pateó mientras otro lo sujetaba”, narró una de las testigos.

Una vez que ya estaba bien apañado el presunto ladrón, los hombres procedieron con el protocolario arresto. El sujeto de 45 años enfrentará cargos por intento de robo, posesión de un arma ofensiva y daños criminales. Sólo eso, ya qua aunque consiguió romper el vidrio que protegía a la Carta Magna, no pudo tomar el documento… nomás porque no le dieron unos 5 minutos más. Otros 15 o 20 martillazos más y esa Carta era suya.

Por cierto, el preciado documento resultó sin daños.

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