10 cosas que seguro has pasado si ya fuiste a un Corona Capital

Ir a un festival de música es casi una experiencia religiosa, como diría el buen Enrique Iglesias. Y no importa cuántas guías de supervivencia leas, cuántos consejos pidas, ni mucho menos lo preparado que pienses que vas a ir, tienes que vivir la experiencia en carne propia y confiar que con el paso del tiempo vas a obtener más sabiduría y conocimiento.

En esta ocasión hablaremos de esas cosas que todos hemos vivido -al menos una vez-, en uno de los festivales de música más importantes de México: el Corona Capital, esto aprovechando que ya faltan prácticamente unos días para poder vivir una edición más de éste con artistas como Robbie Williams, New Order, Bastille, Chemical Brothers, Lorde, Imagine Dragons, entre muchos otros más.

Como sabemos que ustedes son bien festivaleros y se las saben de todas todas queremos pensar que muchos ya pasaron al menos la mitad de las 10 cosas que les enlistamos a continuación:

1.- Has visto la vida pasar en las filas interminables

Al ser un festival enorme, el Corona Capital convoca cada año a miles de fans que se reúnen en el Autódromo Hermanos Rodríguez para disfrutar de un fin de semana lleno de música. Obvio eso significa que las filas para ingresar al evento, comprar alcohol, comida, ir al baño, etc, a veces no son tan pequeñitas y muchos de nosotros hemos dejado una o varias horas de nuestra vida ahí, bajo el sol y la lluvia, con las esperanzas de que todo pronto pasará. Pero una vez que logras tu cometido, esa chelita, o es hot dog te sabe a gloria. Acá como consejo, podrías buscar otros puntos de venta, luego uno no nota que un centro de recarga está llenísimo, y hay 2 al lado totalmente vacíos. Pónganse truchas.

2.- Nunca puedes conseguir un globo de Sopitas

No te explicas la razón pero sientes como si todo el universo conspirara en tu contra. Lo buscas desesperadamente, lo deseas, pero no lo puedes conseguir. Y no, no hablamos del amor, nos referimos a los globos de Sopitas en el Corona Capital, que cada edición pintan de amarillo este bonito evento. Admite que ha habido ocasiones en las que por más que intentas conseguir uno, simplemente no los encuentras y vas todo frustrado viendo cómo todos a tu alrededor tienen su globo menos tú.

3.- Y cuando lo consigues se te vuela

En el caso contrario, los planetas se han alineado para que consigas un Sopiglobo y seas feliz al menos una vez en tu vida. Sin embargo, y como la vida en general, las cosas buenas no duran para siempre y tu globo se te vuela, te lo revientan, o tienes que dejarlo ir porque ya no sabes cómo mantenerlo seguro o porque ya te estorba y todos te dicen “BAJA TU GLOBO”. Son decisiones que a uno lo han hecho madurar, ¿a poco no, raza?

4.- Has sobrevivido al festival en situaciones precarias

Llega el Corona Capital y tú andas sin un peso en la bolsa, por eso aplicas la vieja confiable de comer y tomar bien en casa para después aventurarte a vivir el festival hasta que tu cuerpo aguante. Es una técnica muy peligrosa que luego de ponerla en práctica procuras ya no volver a aplicarla, aunque no puedes negar que en tus inicios como Corona Capitalieber sí recurriste a esto. Literal una sopa Maruchan y una congelada de limón fueron tu comida para todo el día. Pero ahora, más de uno que en los ayeres sufrieron, ya son Licenciados y ya cobran su buen billete, entonces podrán aprovechar de la grata experiencia gastronómica que ofrece el Corona Capital.

5.- Te has formado horas para ver a tu headliner favorito

Cuando eres mega fan de una banda o artista te vas a formar súper temprano para alcanzar un lugar en la valla y ver en primera fila a tus artistas favoritos. Has pasado hambre, insolación, probablemente… pero TODO valió la pena cuando ves a unos cuántos metros a Dave Grohl pegándole duro a la guitarra. ¡Esa sensación no se cambia por nada en el mundo!

6.- Desarrollaste un miedo a la lluvia 

Hubo un momento en la historia del Corona Capital que desató en todos un temor irracional a la lluvia: La edición de 2014. También conocida en el bajo mundo de los festivales de música como el “Corona Lodazal”, ese año nos dejó a todos TRA-U-MA-DOS y ahora cada que vemos una nube negra sobre el Autódromo Hermanos Rodríguez, nos ponemos a rezarle a todos los santos que conocemos para que no caiga un diluvio. Es más, niega que después de eso no te compraste unas botas de lluvia o un impermeable. Lo curioso de este asunto, y aunque nadie es culpable del clima, el ambiente con los charcos y demás se puso de a peso… hasta la gente aplaudía cuando alguien cruzaba los charcos sin caerse, jajaja, ¡qué bellos recuerdos!

7.- Te has encontrado dinero o lo has perdido

A veces sientes que la vida no te odia tanto y en tu trayecto de escenario a escenario has tenido la fortuna de encontrarte un billetito tirado que, sin importar la denominación, te ha hecho sentir la persona más afortunada del mundo. Claro que existe el caso contrario en el que metes tu billete al pantalón y cuando lo buscas para comprar una chela ya no lo encuentras. Sólo podemos decirte que hemos estado ahí y te acompañamos en tu dolor, hermano/a.

8.- Ahí usaste un sanirent por primera vez en tu vida

Usar un baño portátil después de las 11pm es algo que uno no le desea ni a su más grande enemigo, pero hay necesidades que el cuerpo no puede dejar pasar (hablamos de ir al baño, por supuesto). Estamos 100% seguros de que al menos en una edición te pasaste de chelas y tuviste que usar uno de estos retretes portátiles con los que luchaste por no ensuciarte y conociste el verdadero terror, tanto así que saliste de ahí casi llorando o vomitando. Ewww.

9.- Te has pachequeado sin querer

Nunca falta el listillo que logra meter su plantita verde al festival y le quema las patas al diablo mientras está parado a un lado de ti. Obvio tú no le haces a eso (ay ajá), pero todo el humo te llega gracias al aire y al final, cashi shin querer, terminas más pacheco que el compa que estaba fumando. Con el tiempo te vas acostumbrando a ese tipo de cosas pero de que te cae de sorpresa la primera vez, de eso no hay duda.

10.- Has sufrido para regresar a casa luego del festival

En alguna edición del Corona Capital fuiste una pobre alma que al salir se dio cuenta que el metro ya estaba cerrado. Entonces tu única opción fue tomar un taxi -si encontrabas uno-, que te salió casi en un ojo de la cara.

Las cosas ahora ya no son tan diferentes, pues en la actualidad al salir del festival te debates entre pedir un Uber y pagarlo con la tarjeta de crédito -aunque te salga carísimo-, o arriesgar tu vida y caminar un poco entre las calles de la ciudad para no agarrar la tarifa dinámica. Eso sí, cuando llegas a tu casa te sientes como si entraras al mismísimo paraíso.

Todos estos puntos, que muy seguramente has vivido, ahora se han transformado en risas y buenos recuerdos, pues a pesar de todo, el Corona Capital sigue ofreciendo una experiencia inigualable trayendo bandas y artistas a nuestro país, que nunca imaginaste ver en México. Así que vete preparando porque el CC18 está a la vuelta de la esquina… ¡NOS VEMOS POR ALLÁ!

10 cosas que aprendimos del Corona Capital 2017

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