¿Cómo se explica la desaparición de ProMéxico?

Por Diego Castañeda 

Una de las decisiones del nuevo gobierno que ha despertado algo de críticas es la de desaparecer a la agencia de promoción mexicana (ProMéxico). Las tareas de dicha agencia eran las siguientes: ayudar a las empresas mexicanas a exportar y atraer inversión extranjera directa. Ambas son misiones de mucha importancia y a la luz de la expansión en el comercio internacional que ha tenido México durante años uno podría pensar que su labor ha sido fundamental. No obstante, los resultados agregados del sector externo mexicano ocultan lo que fue un desempeño sin mucho lustro.

México es una potencia exportadora, pero no lo es por ProMéxico, si revisamos los datos encontramos que, de acuerdo a la OCDE, las PyMES mexicanas representan el 1 por ciento de todas las exportaciones del país, aunque generan casi el 80 por ciento del empleo. Para ponerlo en perspectiva, en países como Costa Rica ese nùmero incluso se aproxima al 10 por ciento y en otras potencias comerciales, como Alemania, es incluso más alto. Las exportaciones mexicanas han crecido en primer lugar por una gran apertura comercial y en segundo lugar por su enorme ventaja geográfica con el mayor mercado del mundo. Debemos recordar que, aunque exportamos mucho, crecemos poco por su bajo contenido de valor agregado.

En su otro objetivo (la atracción de inversión extranjera directa), ProMéxico tuvo nada digno para escribir a casa. Si vemos el comportamiento de la IED en el tiempo encontramos que ésta es sumamente volátil. Su crecimiento no exhibe una tendencia de incrementos clara; al contrario, es una serie de picos y valles que muestran que la IED en México responde más a los eventos de la economía internacional y a la atractividad de algunas oportunidades de negocio, como cuando empresas extranjeras compran empresas nacionales como la compra de Grupo Modelo en 2013.

Siendo objetivos con lo que los datos nos indican es difícil sostener el pesimismo que algunos sienten por la desaparición de ProMéxico. Es cierto que tiene cierto conocimiento acumulado, pero ése no se pierde, existe dentro del gobierno, es información que se difunde. Debemos recordar que aunque no exista esta dependencia, las tareas que hacía las seguirá haciendo el gobierno.

Stand de ProMéxico en evento internacional
Foto: facebook.com/ProMexicoOficial/

Uno de los argumentos más frecuentes y más equivocados que se suelen esgrimir cuando se lamenta esta desaparición es que México necesita diversificar sus exportaciones. Es cierto, sería muy valioso que México lo hiciera, no obstante, esto no ocurre sólo porque exista un organismo de promoción de exportaciones (menos cuando no promueve a las PyMES). La diversificación ocurre con la integración de cadenas globales de valor y éstas, a su vez, obedecen a las dinámicas de la economía global, en donde tiene sentido hacer algo en términos de costo, de valor agregado, de logística, etc. Diversificar requiere un cambio en la demanda para esas exportaciones. Al mismo tiempo también requiere cambios en la oferta en el país y eso requiere política industrial, sobre todo pensada para el siglo XXI.

La nueva administración tiene como objetivo hacer política industrial activa, esto es descubrir y aprovechar las ventajas competitivas dinámicas que existan en las distintas regiones del país e integrarlas con la economía nacional y con las cadenas globales de valor. Así es como se atraen inversiones y así es como se promueve que las PyMES y no sólo las grandes empresas participen de la economía global.

No existe ninguna razón para pensar que México no puede hacer esta labor mejor que antes, incluso sin que exista ProMéxico. Existen muchas maneras de suplir la existencia de oficinas en el exterior, lo que no es fácil de suplir es la falta de política industrial, por eso hemos fracasado en crecer a partir de nuestro éxito exportador. Lo más importante es producir con mayor valor agregado, no hacer mercadotecnia.

*****

Diego Castañeda es economista por la University of London.

Twitter: @diegocastaneda

Comentarios