Lo que necesitas saber:
El actual presidente de Brasil estuvo preso por al menos dos ocasiones, aunque no permaneció tanto tiempo tras las rejas.
La segunda vuelta de las elecciones en Brasil ya está muy cerca, y aún siguen las dudas de quién tomará las riendas de la tierra de la zamba y el carnaval.
De un lado tenemos al opositor Flavio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, que va en busca de la presidencia y, por el otro, Lula da Silva busca por cuarta vez el mandato de Brasil.
Pero hay un dato muy curioso que muchos no conocen: antes de llegar a la presidencia, Luis Inácio Lula da Silva ya estuvo en la cárcel por dos ocasiones, ¿lo sabías?
Pues muchos no, por eso es que aquí te contamos las veces que estuvo en la cárcel el actual presidente de Brasil y las razones.

Lula da Silva fue encarcelado en 1980
Para entender esto, primero nos tenemos que regresar al Brasil de finales de los años setenta y principios de los 80, va un poco de contexto:
En ese entonces, el país estaba gobernado por una dictadura militar que llegó al poder en el año de 1964. Para que te des una idea, en ese año, los sindicatos enfrentaban restricciones y las autoridades reprimían ciertos movimientos porque los consideraban una amenaza para el orden político.
Lula, quien en ese entonces presidía el Sindicato de Metalúrgicos de São Bernardo do Campo y Diadema, se había convertido en una figura importante del movimiento obrero brasileño.
El 1 de abril de 1980, miles de trabajadores metalúrgicos iniciaron una huelga en la región industrial del ABC paulista para exigir mejoras salariales y laborales. Aunque la movilización duró 41 días, el gobierno militar respondió con medidas represivas, intervino sindicatos y ordenó detener a varios dirigentes obreros.
Y el 19 de abril, agentes de seguridad del régimen arrestaron a Lula da Silva en su domicilio. Después, lo trasladaron a las instalaciones del Departamento de Orden Política y Social (DOPS), en São Paulo.
¿Cuánto tiempo duró en DOPS y por qué salió?
Su detención en el DOPS duró 31 días, de acuerdo con el testimonio del mismo Lula da Silva, recibió un trato digno. Su madre falleció el 12 de mayo de 1980, mientras él permanecía preso, las autoridades lo dejaron asistir al funeral para despedir a su mamá.
Como se mencionó, solamente duró 31 días en la cárcel, pero un año después, un tribunal militar lo condenó a 3 años y 6 meses en prisión por delitos relacionados con su participación en la huelga; aunque esta condena no se cumplió porque un Tribunal Supremo Militar anuló la sentencia y ordenó un nuevo juicio.
En resumen y después de todo este contexto: Lula da Silva permaneció preso por 31 días en 1980 y más tarde, recibió una condena de prisión que no llegó a cumplir.

Lula da Silva volvió a terminar en la cárcel en 2018
A diferencia de su detención en 1980, cuando era dirigente sindical y enfrentaba a la dictadura militar de Brasil, esta vez terminó en prisión por una condena relacionada con corrupción en medio de la Operación Lava Jato.
Para entender su encarcelamiento, es necesario hablar sobre la Operación Lava Jato, una investigación anticorrupción que comenzó en Brasil en 2014 y que destapó una enorme trama de sobornos y contratos amañados relacionados con la petrolera estatal Petrobras y otras más constructoras.
Para julio de 2027, Lula fue condenado en primera instancia por corrupción pasiva y lavado de dinero en el caso de un departamento ubicado en Guarajá. La acusación sostenía que la constructora OAS le habría ofrecido beneficios relacionados con el inmueble a cambio de favores vinculados con contratos de Petrobras.
Lula negó haber cometido los delitos que se le imputaban, pero para enero del 2018, un tribunal de apelaciones confirmó la condena y aumentó la pena de 9 años y 6 meses a 12 años y un mes de prisión.
Lula permaneció en prisión por 580 días, es decir, aproximadamente un año y siete meses.
¿Cuándo salió de la cárcel?
El 7 de noviembre de 2019, el Supremo Tribunal Federal de Brasil modificó su interpretación sobre cuándo puede comenzar a cumplirse una pena de prisión.
Por mayoría, determinó que, como regla general, una persona condenada debe esperar a que se agoten los recursos judiciales antes de comenzar a cumplir la pena, salvo que existan otros motivos legales para mantenerla detenida.
Al día siguiente, el 8 de noviembre de 2019, abandonó las instalaciones de la Policía Federal en Curitiba, después de pasar 580 días encarcelado.
Importante: Lula no salió de prisión porque un tribunal hubiera declarado en ese momento que era inocente. Su liberación se produjo a raíz del cambio en el criterio judicial sobre la ejecución de las condenas.
Y así, por dos ocasiones fue que el actual presidente de la tierra de la zamba y el carnal permaneció en la cárcel. Ahora, a esperar los resultados de las segundas elecciones de Brasil.


