Andrew Garfield confesó que no había visto las películas de Harry Potter hasta hace poco. Le gustaron, y habló del gran trabajo que hizo Daniel Radcliffe para interpretar al personaje principal. Pero también mencionó lo controversial que puede resultar verlas ahora… ya ni se diga la nueva serie para HBO.

“Sé que es algo controversial. Y que no deberíamos financiar legislaciones inhumanas a través de ‘aquella que no debe ser nombrada’. Pero la esencia y el espíritu de gran parte de los temas de esas películas… y los niños lo hacen tan bien”, dijo en una entrevista para My Life In Movies durante la promoción de su nueva película The Magic Faraway Tree.

“Aquella que no debe ser nombrada”, la You Know Who de esta conversación, es J. K. Rowling, la autora del universo de Harry Potter, quien desde hace algunos años ha estado en el centro de la conversación pública por su postura anti-trans.

Andrew Garfield / Foto: Shutterstock

Las palabras de Garfield, Harry Potter y el Comité Olímpico

Lo curioso es que las declaraciones de Andrew Garfield surgieron en la misma semana en la que ocurrieron dos cosas.

Primero, el lanzamiento por parte de HBO del primer tráiler de la serie basada en Harry Potter y la piedra filosofal. Los planes son ambiciosos: una temporada por cada una de las siete novelas.

Y segundo, la decisión del Comité Olímpico Internacional (COI) de excluir a atletas trans de los Juegos Olímpicos, pues para participar en las categorías femeninas, se realizarán pruebas genéticas.

Rowling celebró públicamente esta decisión. Y decir “celebró” se queda corto. La escritora ha apoyado financieramente a grupos que buscan restringir los derechos de las personas trans, como For Women Scotland, organización que impulsó un recurso legal sobre la definición de “mujer” en el Reino Unido. El resultado, anunciado en 2025, fue un fallo del Tribunal Supremo que define “mujer” en términos de sexo biológico.

Postura de Rowling respecto a la decisión del Comité Olímpico Internacional / Foto: Captura de pantalla X

Enriquecer a Rowling

Y quizá a eso se refiere Garfield cuando habla de “financiar legislaciones”.

Ver las películas de Harry Potter, asistir a la obra Harry Potter and the Cursed Child, visitar el Warner Bros. Studio Tour London: The Making of Harry Potter o consumir la nueva serie de HBO implica seguir generando ingresos para una autora que ha sostenido, política y financieramente hablando, un discurso de exclusión durante años.

La obra de Harry Potter es una de las más exitosas en la historia de la literatura: más de 600 millones de copias vendidas y una franquicia cinematográfica que superó los 7 mil millones de dólares en taquilla.

J.K. Rowling / Foto: Shutterstock

La esencia de Harry Potter

Y es precisamente esa popularidad la que hace más complejo el debate. Porque, como señala Garfield, la esencia de la historia es muy distinta a lo que predica su autora. Para nosotros, se basa la obra va sobre la empatía, en reconocerse en el otro, en abrazar las diferencias para triunfar sobre el mal.

Harry Potter vence a Voldemort porque no está solo. Voldemort, el gran antagonista, representa justo lo contrario: la obsesión por dividir, jerarquizar y excluir.

Primer tráiler y todo lo que sabemos de la serie de ‘Harry Potter’ / Foto: HBO

Separar la obra del autor: el eterno debate

Independientemente de la postura de cada lector o espectador, el debate es más amplio y lleva años: ¿se puede separar la obra de quien la crea? Para algunos, sí. Significa consumir una obra sin considerar la vida personal, política o moral de su autor.

Para otros es inconcebible, sobre todo partiendo de la permanencia de algunos artistas o creadores a través de la ejecución de ciertas violencias. El mejor ejemplo, y uno que ha causado revuelo en las redes sociales recientemente: Pablo Picasso.

La Rosalía dijo que podía disfrutar la obra de Pablo Picasso porque, de buenas a primeras, ella no sabe si lo que se dice el pintor es cierto. Y como no lo conoció directamente (Picasso murió en el 73 y Rosalía nació en el 92), pues no puede saber si le habrá caído bien o mal.

Rosalía / Foto: Instagram/osalia.vt

Lo que dice Rosalía que no puede saber si es cierto, son los múltiples testimonios de violencia hacia sus llamadas “amantes y musas” como Fernande Olivier, Dora Maar y Marie-Thérèse, violentadas física y psicológicamente, algunas incluso económicamente.

Picasso pintó una serie de órelos llamada La mujer que llora, basada en Dora Maar quien, literalmente, lloraba cada vez que el pintor abusaba de ella, y así la pintaba. Podrán tener una técnica impecable, ser bellas, alimentar la obra extensa del artista, ¿pero qué hay detrás de ellas?

Polanski, Allen, Neruda, Bergman, Dalí, Kanye West, Marilyn Manson… la lista es larga. Y a todos, alguna vez se les llamó “genios”. Y fue ese estatus el que les permitió cometer crímenes, infundir discursos de odio y ejercer violencias.

Ahí es donde el debate se complica: ¿qué hacemos con obras que significan tanto, pero que están ligadas a figuras profundamente cuestionadas?

En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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