Laila Anderson es una chica de 11 años de edad, víctima de una enfermedad autoinmune, es decir, su sistema inmune ataca por error a células sanas, lo que hace que su vida siempre esté en peligro, sin embargo no sólo ha encontrado en los St. Louis Blues una distracción, sino también un motivo para motivarse a continuar su lucha y de paso motivar a los jugadores.

St. Louis Blues es un equipo de hockey sobre hielo que forma parte de la NHL y que se coronó en la temporada 2018-19. Además de ser el equipo campeón, adoptó a Laila más allá como su fan número uno, sino que la ha integrado de manera simbólica como parte de su staff.

De este modo, Laila fue invitada al tercer juego de la Final de la Conferencia Oeste, la cual ganaron los Blues, que calificaron a la Final de la Copa Stanley, que es el trofeo que recibe el campeón de la temporada. Laila asistió al tercer juego y recibió un micrófono para animar a los aficionados contra Boston.

La serie se definió hasta el séptimo juego, el cual se disputó en Boston y allá viajó Laila, invitada por equipo, que se consagró campeón y la pequeña fan fue parte del grupo que levantó el trofeo, lo besó y dio la vuelta olímpica.

 

Hasta ahí, la realidad había superado cualquier sueño de un fan, sin embargo, el sueño no había terminado para Laila. El martes recibió la visita en su casa de un contingente del equipo que marcó tal vez el día más emotivo de toda su vida, pues recibió su propio anillo de campeonato.

 

Laila soltó en llanto de tanta emoción. “Siento que no debería tocar esto”. El anillo tiene nada más ni nada menos que 300 diamantes y zafiros. Al interior del anillo está grabado su nombre.

Colton Parayko, defensa canadiense de los Blues fue el encargado de colocarle el anillo y aprovechó la oportunidad para bromear sobre el hombre que le proponga matrimonio, pues tendrá que inspirarse para superar el anillo: “Te queda de maravilla… pobre tipo que te proponga matrimonio”.