Matías Almeyda no ha tenido otra más que acostumbrarse a la cultura de Estados Unidos como estratega del San José Earthquakes, club con el que se encuentra en la etapa de pretemporada en Cancún, México, donde permanecerá durante dos semanas.

Entre sus planes tenía pensado darle descanso a sus jugadores el sábado para volver al trabajo el domingo, pero hubo elementos que saltaron y pidieron un cambio en la planeación, para poder ver el Super Bowl el domingo.

“Nos iba a dar el sábado libre, no creo que ni siquiera supiera que el Super Bowl es el domingo. Le dijimos: ‘oye, el domingo sería bueno ver el Super Bowl’. Tuvimos que explicarle que es un gran problema. Nos dio el domingo libre, así que probablemente tendremos que trabajar más duro el sábado y el lunes”, declaró el texano Shea Salinas.

Como argentino, Almeyda es un enfermo de futbol, pero no tenía conocimiento del impacto que tiene el Super Bowl para los estadounidenses. Simplemente para este año, se espera que 17 millones de trabajadores se ausenten el lunes 4 de febrero, un día después del duelo entre Rams y Patriots.

Los Rams cumplen su segundo año jugando de regreso en Los Ángeles, por lo que cuentan con gran apoyo de la comunidad de California, estado en el que San José tiene su sede, que de plano estará paralizada durante el juego.

“No lo entiendo mucho. Me gustan los movimientos, me gusta la pasión, pero el juego en sí no lo entiendo demasiado. Me concentro en la movilidad y los bloques que hacen y la precisión en el pase final. Hay muchas cosas que tomar del juego”, confesó el ex técnico de las Chivas.

El conjunto de la MLS ya tuvo su primer partido de pretemporada, donde empató 1-1 contra Pioneros de Cancún, equipo de la Liga Premier de México.