Después de siete partidos, América se reencontró con el triunfo y lo hizo a la hora importante, en el clásico contra las Chivas 4-1, que terminó con nueve hombres por las expulsiones de Antonio Briseño y Alan Cervantes en la presentación de Luis Fernando Tena como técnico de Chivas.

La mala noticia para los Ames, es que Guillermo Ochoa sigue recibiendo goles. Ya son 10 en contra en siete partidos.

Luis Fernando Tena sorprendió con su alineación, sobre todo en el arco, con el regreso de Antonio Rodríguez en lugar de Raúl Gudiño, quien en su último partido, ante Pachuca, no tuvo su mejor actuación.

En tanto, Miguel Herrera dejó a Memo Ochoa como titular pese a la feria de goles que ha recibido, sin embargo, incluyó desde el inicio al uruguayo Federico Viñas, quien en poco tiempo se ha convertido en el hombre gol de las Águilas.

Pero quien sorprendió fue el joven Sebastián Córdova, quien en una descolgada, cuando Chivas estaba con 10 hombres (Brizuela recibiá atención médica), abrió el marcador a los 18 minutos y adelantó a las Águilas.

 

El Clásico vivió momentos dramáticos después de la lesión de Giovani Dos Santos, quien tuvo que ser trasladado de emergencia en ambulancia a un hospital, tras una fuerte falta de Antonio Briseño, quien le dejó los tachones del talón en el muslo, lo que provocó una herida escandalosa.

Briseño fue expulsado a los 38 minutos y eso lo aprovechó América para aumentar la ventaja 2-0 con el segundo tanto de Sebastián Córdova.

 

Pese al doblete de Córdova y el hombre menos, Chivas apeló a su orgullo y encontró su primer gol en los primeros cuatro minutos del complemento tras una gran jugada de Van Rankin, quien sirvió a Alan Pulido y éste resolvió sobre la salida de Guillermo Ochoa, quien de esta manera ya recibió su décimo gol desde su regreso a México.

 

Sin embargo, la ilusión del empate por parte del Rebaño se vino abajo con un penal en contra por una mano de Miguel Ponce. Tras la revisión en el VAR, Cervantes se calentó con los reclamos y fue expulsado. Emanuel Aguilera se encargó de cobrar y marcar el 3-1.

 

El pilón llegó con Henry Martín a dos minutos del final. El delantero mexicano definió con una tijera espectacular que dejó liquidado el partido a tal grado que el silbante ya no agregó nada.