Por: @LUISRICARDOHR

Cuando Ronaldo Nazario dejó las canchas, Alexandre Pato parecía estar más que listo para tomar la estafeta y llenar el mítico puesto que había sido ocupado por grandes jugadores como el mismo Fenómeno, Romario y Pelé. Nadie tenía dudas de que el futuro de la delantera brasileña estaba asegurado. Es decir, la nueva generación de atacantes brasileños la encabezaban Robinho y Pato, todo pintaba bien… pintaba.

Hoy en las Antipromesas les tenemos la historia de Alexandre Pato, uno de los jugadores con más talento en aparecer en esta sección. El brasileño llegó a ser un crack mundial pero sólo unos años y después se convirtió en una de las mayores decepciones del balompié amazónico.

Inicios: Meteórico ascenso y de inmediato dos Mundiales

Getty Images

Alexandre Rodrigues Da Silva, mejor conocido como Alexandre Pato, nació el dos de septiembre de 1989 en Pato Branco, Brasil –de ahí su apodo– y desde muy joven  mostró un talento enorme para el futbol. El delantero debutó en noviembre del 2006 con el Inter de Porto Alegre  cuando apenas tenía 17 años, marcó gol en su debut y de inmediato se volvió un jugador importantísimo con el Inter.

En diciembre de ese mismo año, Pato fue una de las figuras del equipo brasileño en el Mundial de Clubes y ahí lo conoció el mundo. Alexandre Pato era uno de esos nombres que debías aprenderte porque serían las grandes estrellas del futuro, los medios lo llamaron La Joven Promesa (uy qué creativos) y la carrera del delantero despegaba a la velocidad del sonido.

En el 2007 Pato continuó su carrera en Brasil; fue un Mundial Sub-20 con la Verdeamarelha y aunque la Selección no tuvo un buen torneo en lo colectivo, el delantero destacó en lo individual. Ese mismo año el atacante se coronó Campeón de la Recopa Sudamericana luego de que el Inter de Porto Alegre goleara 4-o al Pachuca, Pato marcó un gol en aquel partido.

Primera parte en el Milan: la gloria absoluta para un chamaco

Getty Images

En el verano del 2007 el AC Milan pagó 22 millones de Euros por la carta de Alexandre Pato, pero como el jugador no tenía 18 años, la reglas de la FIFA le impidieron debutar en un partido oficial hasta enero del 2008. El Milan lo pudo registrar hasta la ventana invernal de transferencias y le heredaron el dorsal número siete de Schevchenko.

Pato finalizó esa campaña con nueve goles en 18 partidos de liga, es decir un tanto cada dos juegos. Parecía que una leyenda había nacido, el futuro de la delantera brasileña estaba asegurado. Una campaña después el atacante anotó 15 goles en 36 partidos, no era una cifra récord, pero era un buen número para un joven delantero.

Alexandre Pato fue convocado para participar en la Copa Confederaciones de 2009, torneo que Brasil se llevó, imponiéndose a los Estados Unidos en la Final. Pato sólo jugó un partido y no pudo anotar. A la siguiente campaña Pato comenzó a lesionarse pero aún así logró marcar 12 tantos; sin embargo y pese a ya estar recuperado, no fue convocado para el Mundial de Sudáfrica 2010 y pronto vendría su letanía de problemas físicos.

‘Bárbaras’ lesiones

Normalmente no menciono nada de la vida personal de los jugadores, pero en este caso es necesario. Tras superar el trago amargo de no ir al Mundial, Alexandre Pato continuó su carrera con el Milan. En la 2010-2011 el delantero se perdió 15 partidos por lesión pero aún así marcó 14 goles en los 25 partidos de liga en los que estuvo presente  y ayudó al Milan a conquistar la liga y romper la hegemonía de su acérrimo rival, el Inter y fue a la Copa América.

Al tiempo que eso ocurría, se dice que el jugador comenzó a salir con Bárbara Berlusconi, hija de Silvio Berlusconi, político, exprimer ministro italiano y  entonces dueño del Milan. El asunto es que la relación era como uno de esos romances prohibidos y pues en teoría las influencias de los involucrados ayudaban a mantenerlo en secreto. Y también se dice que esto servía para que el delantero tuviera un trato preferencial en el club.

Se rumora que la relación del delantero con la familia Berlusconi le abrió las puertas de las altas esferas de la sociedad italiana y el atacante empezó a cometer diversas indisciplinas que afectaron su rendimiento. La supuesta relación con Bárbara jamás se hizo oficial, por más imágenes que aparecieran; pero mejor vean el siguiente video, pongan de fondo “Close To You” de The Carpenters y juzguen ustedes.

Tras los ‘escándalos’ fuera de la cancha, era momento de que “El Heredero” (apodo que se ganó por su ‘romance prohibido’) demostrara que aún había galleta en sus botines. Pero en la 2012-2012 Pato se perdió 36 partidos por lesión contando todas las competencias. De igual forma, en el verano, el delantero fue seleccionado para ir a los Juegos Olímpicos de Londres, justa donde perdería la Medalla de Oro frente a México.

Pato todavía estuvo media temporada más con los Rossoneri, pero entre lesiones y decisiones técnicas sólo jugó cuatro partidos y ya no anotó. En el 2013 el delantero regresó a Brasil y su carrera en Europa parecía terminada pese a que tenía 24 años en ese entonces.

Corinthians: Sus compañeros lo quieren golpear; Sao Paulo: Resurge ‘La Joven Promesa’

Alexandre Pato volvió a Brasil en el 2013 para jugar con el Corinthians, anotó en su debut pero las cosas no le salieron del todo bien al atacante. Sin duda su peor momento con el Timao fue cuando cobró un penal a la ‘panenka’ en la Copa de Brasil. Su disparo fue atajado por Dida y con ese tiro el equipo quedó fuera del torneo.

La afición se le fue encima y los jugadores también. De hecho Fabio Santos, aquel lateral que hace poco militara en Cruz Azul, entonces era compañero jugaba en el Timao y reveló en una entrevista que muchos de los compañeros de Pato le querían reventar la mandarina por la displicencia de su penal.

El asunto se solucionó en el vestidor pero no así en la tribuna ni en el campo. Pato sólo estuvo un año en Corinthians y se fue vendido a Sao Paulo. Con el Tricolor Paulista el delantero resurgió. En dos años hizo 27 goles en liga y parecía haber encontrado estabilidad en un equipo importante hasta que surgió una oportunidad que no podía dejar pasar: ir al Chelsea.

El ‘Pato’ extiende las alas y vuela por la ruta América-Europa-Asia

Getty Images

En el mercado invernal de la 2015-2016 el Chelsea sorprendió al mundo al anunciar la contratación de Alexandre Pato para reforzar su delantera. El atacante tardó meses en debutar debido a una lesión, cuando por fin lo hizo, marcó un gol de penal y días después se volvió a lesionar. Esa campaña, que marcó el regreso de Pato a Europa, fue la peor de Los Blues en mucho tiempo.

El verano pasado el delantero fue transferido al Villarreal y comenzó jugando bien y parecía que el Villarreal tenía un suplente de lujo para Cédrik Bakambu pero el delantero no duró ni seis meses con el Submarino amarillo. El brasileño fue vendido a China en enero por la nada despreciable cantidad de 18 millones de libras esterlinas, pese a que su carta estaba cotizada nada más en seis.

Con el TJ Quanjin el atacante está haciendo bien las cosas, lleva ocho goles en 15 partidos y aún no se ha lesionado. Pero es el futbol chino, no una liga de primer nivel. El asunto es que el delantero sigue demostrando que tiene talento para jugar en un equipo competitivo de las principales ligas del mundo pero se decantó por la lana y eso que la vida le brindó una segunda oportunidad de probarse en Europa.

Esta fue la historia de Alexandre Pato, quien hoy apenas a los 27 años de edad ya es uno de esos jugadores que sólo se quedaron en promesa, ya sea por las lesiones u otros motivos. El delantero aún tiene mucho talento y puede que en un par de años regrese a Europa a jugar en algún club decente, pero ya jamás será el nuevo crack del futbol brasileño que todos esperábamos.

Pleca Instagram Deportes