El 22 de septiembre Antonio Brown anunció su retiro de la NFL después de ser cortado por los Pats por una serie de acusaciones de acoso y agresión sexual, así como una novela por contratos millonarios cancelados. “Ya no jugaré más en la NFL, los propietarios pueden cancelar los acuerdos y hacer lo que quieran en cualquier momento”, dijo el receptor abierto en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter.

La cosa parecía que iba tan en serio que Brown se inscribió a cuatro clases en línea en la Central Michigan University: Introducción a la Administración, Escritura técnica, Muerte y morir (un curso religioso), y Racismo y equidad (un curso de Sociología).

No ha pasado ni un mes desde aquel anuncio y Brown ya se habría arrepentido. De acuerdo con ESPN, el exjugador de Raiders y Patriots se encuentra entrenando fuerte, pues su deseo es volver a firmar con un equipo de la NFL.

Brown es investigado por su conducta en el caso de acoso y agresión sexual contra una de su exentrenadoras y una artista. La NFL aún no entrevista al jugador, quien espera el final de este caso para tener de nueva cuenta las garantías para volver a los emparrillados.

Getty Images

Incluso, su primera opción serían los Pats, con los que firmó al inicio de la temporada, tras ser cortado por los Raiders. Con New England sólo jugó la Semana 2 contra Miami y después se le vino el mundo encima.