Hablar de Carles Puyol, es hablar de un referente del futbol español. Pero también de un histórico del Barcelona que dejó una huella imborrable en el club.

La historia de Carles Puyol y el Barcelona es de amor verdadero. Formado en las categorías inferiores del club, el ‘Tarzán‘ pensó en abandonar al equipo cuando se vivían tiempos difíciles. Sin embargo, la lealtad y el amor por quien le diera la oportunidad de debutar, fueron más grandes.

La carrera de Puyol no inició como defensa central. Carles comenzó desempeñarse como portero y aunque parecía tener condiciones, una lesión en el hombro lo obligó a parar. Fue entonces cuando decidió probarse como delantero.

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Así fue como llegó a La Masía. En el Barcelona B probó todas las posiciones habidas y por haber, hasta que encontró su lugar en la zaga central. Antes de ascender al primer equipo, Carles Puyol había sido vendido al Málaga en 1998. Sin embargo el español rechazó la transferencia y se quedó con los catalanes para un año después, hacer su debut con el Futbol Club Barcelona.

Fue Louis Van Gaaal quien le dio la oportunidad de presentarse con el primer equipo. En aquella temporada disputó un total de 37 partidos, lo que lo llevó a ganar el Premio al Jugador Revelación de La Liga. Y eso que el entrenador holandés lo utilizaba como lateral derecho.

En 2003, Puyol se ganó su extensión de contrato con el Barcelona. Apenas un año después ya se había ganado el derecho de portar la banda de capitán. Era el sucesor de Luis Enrique y Philip Cocu.

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Los tiempos de crisis habían terminado para el Barcelona. En 2005 llegó el primer título para Carles Puyol como capitán del equipo, cuando se coronaron campeones de Liga. Y después de ahí, ya no tuvo freno. Fueron 392 partidos con doce goles, vistiendo la camiseta de los culés en

En títulos tampoco reparó. Fueron 21 Copas las que pudo levantar con el club. 6 de Liga de España, dos de Copa del Rey, 6 de Supercopa de España, tres de Champions League, dos de Supercopa de Europa y dos más del Mundial de Clubes.

Todo eso le sirvió para formar parte de una de las generaciones con más logros e historia de la Selección de España. Con la ‘Furia’ conquistó la Copa del Mundo en Sudáfrica 2010 y en toda su carrera, se ganó el respeto de compañeros y rivales.

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Por ello es que fue un capitán en toda la extensión de la palabra. El líder que siempre es necesario en un equipo. La guía que llevó al Barcelona a una de sus épocas más gloriosas.