Sin lugar a dudas uno de los jugadores más hábiles de la NBA con el balón en sus manos es Stephen Curry. El base de los Golden State Warriors no sólo es uno de los mejores tripleros de la liga (y de la historia),  también es un verdadero crack  con el balón en sus manos y anoche lo demostró.

Steph Curry se pasó de abusivo con el centro de los Wahington Wizards, Marcin Gortat, y lo dejó en ridículo. El armador de los Warriors jugó con Gortat como un niño con un muñeco. Han fingido que le lanzan una pelota a un perro pero en realidad no la lanzan y el canino queda confundido, pues algo así pasó con Gortat.

Curry intentó penetrar pero Gortat le cerró el paso, así que el MVP de la temporada anterior le pasó el balón a su compañero Patrick McCow. Éste le devolvió la bola a Steph y entonces vino el truco de magia. El Splash Brother se intentó acercar al aro pero de nuevo el centro de los Wizards lo impidió, así que Curry realizó una serie de fintas, hizo ver muy mal a Gortat y anotó con un tiro de tres, la especialidad de la casa.

Los Warriors ganaron el juego por paliza (115-139) pero sin duda fue la joyita de Stephen Curry la que se llevó la noche. El guardia de los del Oracle Arena finalizó en encuentro con 42 puntos y ocho asistencias, anotó nueve triples y tiró un 68% de campo. Nada mal, ahora los Warriors sólo deben aprender a no desperdiciar ventajas de tres a uno.

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