¿Será la cuesta de enero? ¿Será el efecto huachilero? ¿Será el horario? Sea lo que sea, el duelo entre Cruz Azul y Chivas era el más esperado en la segunda jornada del Clausura 2019 al tratarse del primer clásico del año, sin embargo, la afición dejó muchos huecos en las tribunas del Estadio Azteca.

Pese al buen arranque de Chivas en el torneo, así como el subcampeonato de los cementeros, todo parece indicar que los aficionados prefirieron ahorrar gasolina en lugar de asistir al estadio y es que Cruz Azul no se puso guapo como Atlas o Juárez para incentivar a su afición a asistir al estadio con promociones especiales ante el desabasto de gasolina.

Cada vez que Chivas juega en los estadios de la Ciudad de México, suele realizar buenas entradas con al menos un 90 por ciento de la capacidad total, sin embargo, esta vez el coloso de Santa Úrsula apenas llegó al 50 por ciento de su capacidad.

Sin embargo, quién sí se dio cita en el inmueble fue el nuevo técnico de la Selección Mexicana, el argentino Gerardo Martino, quien ocupó uno de los palcos del inmueble.

El estratega se dio a la tarea de visitar algunos campamentos de los equipos de la Ciudad de México, entre ellos los cementeros y Pumas.

Mexsport