Cruz Azul la volvió a cruzazulear. La Máquina ganaba a los 90 minutos, pero en los primeros segundos del agregado, Gignac se mandó un poema de gol con el cual igualó el marcador y dejó a los celestes prácticamente en la lona, con pocas, muy pocas opciones de calificar a la Liguilla.

La situación de los cementeros es crítica tomando en cuenta que tienen pendiente la jornada de descanso, de modo que lo máximo que puede hacer en lo que resta del torneo son nueve unidades. Cruz Azul llegó a 17 unidades y puede hacer un máximo de 26 y si Xolos hace cinco en lo que resta del torneo, los celestes tendrán que ver la Liguilla por TV.

Esta vez Tigres no se pudo manchar, pues no hubo protestas, por lo que tuvo que competir como Dios manda ante La Máquina.

El conjunto cementero impuso condiciones a los 18 minutos casi de churro, pues Milton Caraglio recibió un balón fuera del área y se quiso animar a disparar casi desde tres cuartos de cancha, pero el argentino le pegó tan mal que le salió un pase a Jonathan Rodríguez, quien iba pasando por ahí, controló y definió ante la salida de Nahuel Guzmán. De los defensas de Tigres, no hubo noticias.

 

Cuando terminaba el primer tiempo, el auto del gol se quejó de una lesión en el muslo y quedó tendido, mientras Tigres estaba por ejecutar un tiro de esquina, pero ante las críticas de Fair Play contra el equipo regio, el silbante prefirió llamar a las asistencias y evitar cualquier polémica como en la femenil.

En el segundo tiempo Tigres le llenó la canasta a Cruz Azul con constantes bombardeos y los capitalinos jugaron prácticamente en su área a la espera de concretar algún contragolpe. Jonathan Rodríguez pudo hacerlo en los últimos 12 minutos, sin embargo, el uruguayo le pegó al poste.

Poco después, un disparo de media distancia por parte de Javier Aquino provocó polémica al pegar en el travesaño y picar una parte dentro del arco y otra besando la línea de gol. La repetición del VAR se reprodujo en las pantallas del estadio y la afición reclamó la jugada como gol.

Pero Cruz Azul sin cruazuleadas es como un barrendero sin escoba, de modo que en el tiempo agregado recibió el gol del empate, obra de André-Pierre Gignac, quien se mandó un golazo en el área, con sombrerito, control de pecho y remate de derecha. Este gol pelea seriamente por el mejor tanto del torneo.