La antología de historias cómicas y divertidas dentro del futbol nos acaba de regalar otra ‘joya’, pues resulta que en la liga de Ecuador no hay VAR oficialmente y como había duda en una de las jugadas el cuarto árbitro decidió ir a una cámara de TV a ver la jugada, por lo que dio marcha atrás a lo que ya había dictado el juez central y anuló el penal que estaba a punto de cobrarse. Tienen que enterarse de todo.

Esto fue lo que pasó. Se estaba jugando el encuentro entre el Nacional y Técnico Universitario donde en el primer tiempo todo marchaba con normalidad. El juego iba 1-0 para los locales, no pasaban nada realmente ‘asombroso’ hasta que una falta dentro del área encendió la polémica.

Al minuto 24′ del encuentro el árbitro central consideró que hubo una mano de uno de los jugadores del Nacional, por lo que decidió marcar penal en favor del Técnico Universitario aunque se suscitó una ‘revuelta’, pues los jugadores locales consideraron que no había tal mano y que todo era un error, por lo que los reclamos estuvieron a la orden del día.

El árbitro central quiso corroborar con sus asistentes que sí hubiera penal o mejor se retractara, por lo que el cuarto árbitro se acercó a él y de inmediato se dirigió a la cámara de tv que estaba a uno de los costados de la cancha, donde en apariencia le pidió que le pusieran la repetición de la jugada y este aceptó.

Diego Dorregaray ya tenía el balón en sus manos, estaba a punto de cobrar la pena máxima y el central había mantenido su postura de que sí había penal pero el cuarto árbitro usó los comunicadores y le dijo que no, nunca existió mano y que estaba en un error, por lo que confió en su palabra y anuló el penal. El VAR improvisado salvó al Nacional de un empate parcial.

Pese a los reclamos y petición de que se respetara su primera decisión, este no hizo caso y entonces el juego siguió su marcha normal. El juego tuvo un ‘final feliz’ ya que el Técnico Universitario terminó ganando el duelo por 1-2, con goles de Eddie Fernando y Diego Fernando, pero de forma inesperada, el silbante aceptó su error y ofreció disculpas.

Busco explicaciones a los fallos y no las encuentro. En términos generales los árbitros hemos venido bastante bien en el torneo, pero este fin de semana es para el olvido. Tenemos que despertar. Estos errores traen problemas y lo debemos aceptar; pedimos disculpas”, comentó el silbante.