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David Martin, el portero del West Ham que debutó en Premier League a los 33 años

David Martin es uno de esos claros ejemplos de perseverancia. Tiene 33 años de edad y por fin debutó en la Premier League con el West Ham, el equipo en el que jugó su papá.

Su debut no sólo quedó en una anécdota, sino que dejó su portería sin daños frente al Chelsea, que cayó derrotado en Stamford Bridge 1-0.

Martin encontró la oportunidad de su vida gracias a las lesiones de Lukasz Fabianski y Roberto, por lo que el conjunto londinense tuvo que echar mano de su tercer portero ante los Blues y al finalizar el partido no pudo evitar el llanto de alegría, pues su peregrinar fue largo y más de uno tal vez se habría dado por vencido.

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Para empezar, David es hijo Alvin Martin, quien jugó para el West Ham como defensa de 1976 a 1996 y con la selección de Inglaterra disputó el Mundial de México 1986. Después de retirarse en 1997 con el Leyton Orient dirigió un par de años al Southend, entonces sobra decir que el futbol está en la sangre de David.

David se formó en las inferiores del West Ham y del Tottenhamr, pero su primer equipo como profesional fue con el Wimbledon, luego con el Milton Keynes y de ahí pasó al Liverpool, con el que nunca pudo debutar en la Premier, en cambio comenzó un largo peregrinar en calidad de préstamo a partir del 2007.

Primero fue cedido al Accrington Stanley y luego fue al Leicester, con el cual fue campeón en la Football League One (Tercera División), para después vestir las playeras del Leeds United y Derby County.

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En 2010 terminó su contrato con el Liverpool, por lo que tuvo que arreglárselas solo y fichó otra vez con el Milton Keynes, para el cual jugó de 2010 a 2017 hasta que también terminó el contrato. En 2017 se arregló como agente libre con el Milwall con el cual jugó dos temporadas hasta que fichó con el West Ham para esta campaña, también como agente libre.

En total, David Martin ha estado relacionado con 10 equipos desde los 17 años hasta los 33, cuando por fin los astros se alinearon y por fin pudo jugar para el equipo en el que brilló su papá, a quien buscó en las gradas para abrazarlo después del partido.