Uno de los jugadores más criticados de Brasil en el Mundial pasado por su mal rendimiento fue Bernard. El delantero del Shakhtar Donetsk confesó que el fantasma de aquel 7-1 que les propinó Alemania en las Semifinales del torneo se la pasó atormentándolo por demasiado tiempo.

“Tuve que tomar remedios para dormir dos veces. Antes del juego porque sabía que iba a jugar como titular. Y después porque fueron noches muy complicadas. Nadie consigue explicar que fue lo que pasó. Recuerdo todo. Cuando llegamos a la concentración, todo era silencio. Cada jugador se metió en su cuarto. Fue muy duro. Lo sufrí mucho. Hubo muchas noches que no pude dormir”.

Definitivamente el dolor seguirá presente en el país sudamericano por muchos años más.