La Fórmula E llegó a México por segundo año seguido y de nuevo nos dieron una muestra de gran espectáculo. Los organizadores son de lo mejor que te vas a encontrar en el deporte. Saben muy bien que son un disciplina nueva para los aficionados del deporte motor y hacen todo para llamarlos.

Una dinámica que involucra a todo momento al fan, mismo que siempre se ve arropado. Son pocos los deportes que buscan meter a los seguidores del mismo tanto al resultado como lo hacen ellos. La muestra es el FanBoost, un extra de potencia a un piloto que dan los fan por internet, en una votación. Sí, tú mismo pudiste ayudar a tu conductor favorito.

Otro aspecto que también es muy bueno es que esto es un solo día. Prácticas, clasificación, super pole y carrera se lleva a cabo el mismo sábado. Siendo muy honestos, esto ayuda a la economía (que no anda tan bien estos días) y así no tienes que gastar en tres días yendo al Autódromo Hermanos Rodríguez. Así, te ahorras una lana y te llevas una buena impresión del evento.

La Fórmula E además de todo, tiene buen ojo para las atracciones. Ahí nada más nos trajeron a Los Amigos Invisibles para prender a la banda justo antes de la carrera. Los venezolanos le agregaron ritmo al previo de la competencia y si pagaste un boleto, hasta te llevaste un mini concierto gratis.

Entrando a la carrera de lleno, es un excelente show. Todos los autos están muy pegados durante la mayoría de las vueltas, lo que ayuda a los rebases y que la competencia sea mucho más reñida. Sí, a lo mejor no van tan rápido y no suenan tan fuerte como un Fórmula 1, pero la verdad, estas carreras son mucho mejores.

La punta se peleó entre más de dos pilotos, hubo choques, hubo pilotos que perdieron el control y se salieron de la pista. Sí, a nadie se le desea que se lastime ni mucho menos, pero eso le suma muchísimo a los fans que están ahí.

Las últimas vueltas fueron una cosa de locos, pero al final Lucas Di Grassi fue el vencedor dentro de ese caos tan divertido que nos regaló la carrera.


Mientras, para el mexicano Esteban Gutiérrez la cosa fue bastante dulce. La afición se le entregó al máximo, cantó el Cielito Lindo antes de subir a su Techeetah y logró meterse a los puntos en la décima posición. Sí, el ex F1 debutó y lo hizo de gran manera.

Un sábado redondo, un show como pocos en el mundo. Esa es la Fórmula E que por si fuera poco, es lo mejor que le puede pasar al mundo, pues el desarrollo tecnológico sobre energía es impresionante. Es el futuro, es lo que veremos en unos años en nuestros autos comunes.

Y si quieren ver toda la experiencia que vivimos, pueden ver nuestros stories en el Instagram Sopitas Deportes. Mientras, la espera para que vengan una vez más será larga, pero este año valió la pena y mucho.

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