Cruz Azul tiene 21 años sin conquistar el título de la Liga MX y ha sido burla y motivo de memes, sin embargo el sufrimiento de los aficionados cementeros bien pudo terminar en el Apertura 2008, en la Final contra Toluca, la cual se decidió desde el manchón penal, aunque antes, en los tiempos extra, La Máquina pudo obtener el campeonato con un penal que no se marcó.

César Villaluz no sólo fue derribado por José Manuel Cruzalta, sino que quedó inconsciente en el área y tuvo que ser trasladado a un hospital, sin embargo, el árbitro Roberto García Orozco no marcó la infracción.

Han pasado más de 10 años desde ese entonces y el silbante aceptó que no sólo era penal a favor de Cruz Azul, sino que él no era el árbitro indicado para dicha final. “En Toluca fue mi primera final. Puedo decirlo abiertamente, reconozco que me equivoqué y haciendo un análisis en ese momento yo no era el árbitro adecuado para esa final”, dijo para Fox Sports.

Orozco explicó que fue elegido para la final debido a que Armando Archundia y Marco Antonio Rodríguez se encontraban fuera de México y al ser el silbante mejor calificado en ese momento, fue premiado con la Final, en la que cometió el error que representó “un impacto fuerte en mi carrera”.

Todo esto salió cuando se tocó el tema de Luis Enrique Santander, el silbante que por una decisión similar facilitó el campeonato de Chivas en el Clausura 2017, al no marcar un penal a favor de Tigres en tiempo agregado, con el que se hubiera empatado la serie, en caso de ser anotado. “Si hubiéramos tenido el VAR en ese momento…”, dijo Orozco.