El juego entre Argentina y Chile dará de qué hablar por la expulsión a Lionel Messi, quien recibió un par de pechazos de Gary Medel en el primer tiempo. El delantero argentino le declaró la guerra a la Conmebol, a la que acusó de corrupción.

El argentino terminó caliente y por esa razón no quiso salir a la ceremonia de premiación al tercer lugar, a diferencia de Gary Medel, quien sí estuvo y un grupo de aficionados argentinos obtuvieron su chicle, después de que el andino lo escupiera y lanzara hacia ellos.

Una vez finalizada la ceremonia, Medel se dirigió de nueva cuenta hacia los vestidores y en su paso se topó con algunos seguidores argentinos, quienes provocaron al andino con insultos, por lo que éste reaccionó con el lanzamiento de chicle.

“Acá hay un par de gente que te empieza a escupir, pero cuando los tienes de frente no te dicen nada, se cagan todos, no me parece bien que lo hagan”, se justificó el andino.

Pese a la discusión con Messi, Medel coincidió con el argentino en el tema de que el silbante echó a perder el partido, pues consideró que el conato de bronca con Lionel no era acreedor para un par de expulsiones.

“El árbitro se podría haber manejado mucho mejor, fueron un par de pechazos… perjudica todo lo que es el juego, era un buen partido, Argentina estaba haciendo un buen partido pero el árbitro complicó todo”, comentó el andino, quien podría ser sancionado por la Conmebol tras el encuentro con los seguidores de la albiceleste.

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