¿Cómo fue que “Baby Shark” pasó a ser un himno para los fanáticos de los Nationals?

La Serie Mundial nos ha dejado grandes momentos en los cuatro partidos disputados hasta el momento. Astros y Nationals están enfrascados en una gran batalla que se encuentra empatada a dos triunfos por bando luego de la victoria de Houston ayer. Sin embargo, no cabe duda que algunos de los momentos que más nos han se dieron cuando vimos a los fanáticos de los Nationals entonar al unísono “Baby shark doo doo doo doo doo doo, Baby shark doo doo doo doo doo doo…, durante los dos últimos partidos celebrados en Washington.

Pero si no sabes por qué el estadio entero se une para cantar y bailar al ritmo de la famosa canción infantil, ¡descuida! Llegó el momento de que conozcas la historia detrás de este emotivo, tierno y peculiar himno. Todo se debe al jardinero venezolano Gerardo Parra.

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La historia es la siguiente, Gerardo Parra llegó al equipo en mayo del presente año, cuando los Nationals no daban una en la temporada regular y estaban muy lejos de aspirar a una futura postemporada. Sin embargo, el jardinero venezolano llegó para poner todo en su lugar convirtiéndose en un símbolo de unión e impulso para la escuadra que dirige Dave Martínez.

¿Y cómo lo hizo? Lo consiguió desde su debut, luego de escuchar “Baby Shark”, una de las canciones favoritas de su pequeña hija, momentos antes de entrar al campo con la playera de los Nationals por primera vez. Parra conectó dos imparables aquel día y festejó moviendo las manos con el característico pasito de la canción infantil, lo que impulsó a sus compañeros a imitarlo y poco a poco los aficionados comenzaron a acompañarlos.

La peculiar acción de Parra no tardó en convertirse en un himno para los fanáticos, quienes asisten al Nationals Park con diferentes souvenirs de Tiburón e incluso algunos llegan a vestirse completamente con botargas para alentar a su equipo. Cada vez que Parra sale al plato, el sonido local pone la canción y el resto es emotividad pura. Cada alma presente en el estadio acompaña con el peculiar pasito e impulsan al pelotero a dar lo mejor de sí.

De acuerdo con palabras del relevista Sean Doolite, recogidas por el diario as, la canción fue una gran influencia para mejorar la motivación de los jugadores y la conexión entre equipo y aficionados, convirtiendo a los Nationals de una escuadra perdedora al temible contendiente que hoy pelea por el título de la MLB. ¿Quién lo diría?