La moda en el futbol mexicano es que todos los equipos que pierden acusan a los árbitros de “robo”, pero eso sí, cuando les ayudan nadie dice que compraron al silbante. Lógica elemental, digámoslo así.

El último escándalo al respecto se dio el martes en el Querétaro vs Cruz Azul, pues el árbitro Érick Miranda le marcó en contra dos penaltis inexistentes a los Gallos, los cuales les costaron perder el partido.

Al final del juego, Joaquín Beltrán, presidente deportivo del club dijo que les habían robado y esto generó que en diversos programas de televisión se empezara a hablar al respecto.

La nota la dio ni más ni menos que Hugo Sánchez, pues al ser cuestionado por su compañero de panel Ricardo Peláez, sobre si a él le había tocado estar en un partido arreglado, el ‘Pentapichichi’ respondió que sí

“Sí, ¿Y te digo cuál? Yo jugaba en el América y jugamos contra Monterrey y resulta que trajeron un árbitro de Costa Rica para que quedáramos fuera. A este árbitro lo trajeron de fuera por primera vez en la historia y yo jamás había vivido una cosa de esas, dije ‘me voy de este equipo y de este lugar porque me parece vergonzoso’”, declaró en el programa ‘Futbol Picante’ de ESPN.

Hugo se refirió a que fueron víctimas del arbitraje del árbitro costarricense Berny Ulloa, quien, en un hecho sin precedentes fue contratado para dirigir un partido entre las Águilas y Rayados de la temporada 1992-93.

El caso es que el tico anuló tres goles que eran legales de Germán Martellotto, Zague y Pedro Pineda, lo que derivó en la eliminación azulcrema en la Semifinales de aquella campaña.

Bueno, pues 25 años después Hugo acusa que se trató de un juego arreglado, a lo que a Peláez solo le quedó responder con un: “ah, cabrón”. ¿Ustedes cómo ven, hay juegos arreglados en México o simplemente los árbitros son muy maletas?”.

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