Los jugadores de la Selección Mexicana Sub 17 desplomaron sobre el terreno de juego después del último silbatazo de la Final contra Brasil y de inmediato se vieron escenas de varios jugadores que rompieron en llanto al quedarse en la orilla del título de la Copa del Mundo.

Efraín Álvarez, quien fue el primer mexicano que salió de cambio en el partido, fue uno de los elementos que trató de consolar a sus compañeros, así como varios elementos del cuerpo técnico.

Algunos optaron por taparse el rostro con la playera, como Bryan González, quien marcó el primer gol con el que México se puso en ventaja, mientras otros quedaron tendidos sobre el pasto como Alejandro Gómez.

Esta es la segunda Final que México pierde en un Mundial Sub 17. La primera fue en 2013 contra Nigeria, dirigida por Raúl Gutiérrez.