Joaquín Caparrós, el técnico del Sevilla, conmovió a su propio club y a la liga española al final del partido contra el Valladolid, al que venció 2-0. En la conferencia de prensa posterior al juego, el estratega confesó a los periodistas que padece leucemia crónica, sin embargo, se mantendrá al frente del equipo.

Caparrós fue técnico del mexicano Miguel Layún durante las últimas cuatro jornadas del torneo anterior después del despido del italiano Vicenzo Montella y regresó a su puesto como director deportivo para el actual certamen.

El pasado 15 de marzo volvió al banquillo después de que el equipo cesara a Pablo Machín y en cuatro partidos ha cosechado tres victorias con las cuales tiene a su equipo a sólo un punto de la zona que da acceso a Champions League.

Caparrós, quien se describe como un hombre al que le hierve la sangre roja (por los colores del Sevilla), indicó que su organismo ahora cuenta con sangre blanca en referencia a la sobreproducción de los glóbulos blancos de la leucemia, sin embargo aseguró que la enfermedad fue detectada a tiempo, situación por la cual no será necesario someterse a algún tipo de tratamiento.

“Siempre he dicho que hierve la sangre roja y se ha picado la sangre roja con la sangre blanca… y por lo tanto me han diagnosticado que tengo una leucemia crónica, pero es una leucemia que no me impide entrenar, no necesito ni tratamiento

“Me la han cogido (detectado) a tiempo y por lo tanto puedo seguir entrenando no sólo este, sino, si confían en mí, muchos más años y por lo tanto sólo quiero transmitir esto para evitar más comentarios, pero no voy a volver a hablar más del tema, se me ve la cara feliz por los triunfos y quiero transmitirle a la gente que me quiere tranquilidad que voy a dar mucha guerra”, indicó el timonel, quien abandonó la sala de prensa entra aplausos de los periodistas.

 

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