Hasta aquí llegó la lucha. El esfuerzo realizado por quienes llevan trabajando por el Elche desde hace un par de meses ha sido inservible y tras unas semanas de incertidumbre se han confirmado las peores noticias. La jueza Eva María Alfageme ha decidido que el Elche debe descender a Segunda División por problemas financieros graves.

Tras la Audiencia Nacional celebrada en donde se debatía si Elche sufría de los problemas suficientes para ser sancionado, parece que la jueza encargada del caso, no ha considerado suficientemente convincente el plan de rescate económico que los dirigentes del club presentaron y ha fallado a favor de la Liga, el TAD y el Eibar que se personaban en contra del Elche CF.

Por tanto, condena ratificada para un Elche que ahora, aunque pudiendo volver a recurrir, ya ve la situación como un caso perdido. La principal preocupación del club en estos momentos es poder hacer frente a los 7 millones de euros que debe a sus jugadores para evitar lo que supondría un nuevo descenso, esta vez a Segunda B, algo que podría traer la muerte de un equipo con más de 90 años de historia.

Día triste para uno de los equipos españoles con más tradición, que hasta el último momento creyó en las posibilidades que el pago de la deuda y el comienzo del proceso de saneamiento al que se está sometiendo el club les había generado.