Los Houston Texans echaron abajo una ventaja de 24 puntos sin que los Chiefs tuvieran respuesta, sin embargo, en cuanto Kansas se conectó, encontró camino libre y se fue como gordita en tobogán en una lluvia de anotaciones, que dejó a los Texans sin respuesta 41 puntos después un marcador de 51-31.

Ahora, Patrick Mahomes y compañía disputarán el título de la Conferencia Americana frente al caballo negro de los playoffs, los Titans, que ya despacharon a Tom Brady y Lamar Jackson, mientras que Bill O’Brien será el receptor de un montón de críticas.

De los Texans se podrán decir muchas cosas, pero tenemos que reconocer que han entregado espectáculo en esta postemporada. La semana pasada estaban abajo por 16 puntos ante los Bills y llevaron el partido a tiempo extra para consumar su remontada y hoy, ante los Chiefs no faltó espectáculo.

Deshaun Watson hizo posible los primeros puntos del juego tras un bombazo a Kenny Stills para 54 yardas. Después Lonnie Johnson interceptó una patada y se llevó el ovoide de regreso a la línea de gol y para cerrar el primer cuarto Darren Fells descolgó un pase de cuatro yardas que dejó el partido 0-21.

 

Ka’imi Fairbairn convirtió otros tres puntos con un gol de campo y eso fue lo último que se supo de los Texans en un buen rato.

Cuatro pases para touchdown por parte de Mahomes le dieron forma a la remontada de los Chiefs en el segundo cuarto. El quarterback de Kansas conectó con Damien Williams y tres veces con Travis Kelce, quien se convirtió en una auténtica pesadilla para los Texans, que se fueron al descanso perdiendo 28-24.

El castigo continuó con Williams, quien encontró camino por tierra para apuntarle dos touchdowns más a Kansas, que se puso con ventaja de 17 puntos 41-24.

Los Texans volvieron a dar señales de vida antes de terminar el tercer cuarto con un pase de cinco yardas a Fairbairn y la distancia se redujo a 10 puntos, pero al inicio del último cuarto Mahomes mandó para ocho yardas a Blake Bell, quien hizo su primera atrapada para touchdown en la temporada.

 

Harrison Butker redondeó la diferencia a 20 puntos con un gol de campo que puso la pizarra 51-31.