Sin Stephen Curry sobre la duela, los Warriors de Golden State son como un barrendero sin escoba. La estrella de la franquicia californiana se mantiene fuera de actividad debido a una lesión sufrida durante los primeros días del mes y el equipo lo ha resentido.

Por primera vez desde la era de Curry, Golden State sufrió cuatro derrotas consecutivas después del descalabro contra el Thunder de Oklahoma, que se impuso con cierta facilidad 123-95 tras un partido en el que Golden State se rindió en la parte inicial del último cuarto y mandó a la duela un equipo repleto de suplentes.

Los Warriors perdieron a Curry el 8 de noviembre en el juego contra los Bucks. Desde ese entonces ha disputado siete partidos, de los cuales ha perdido cinco, en los cuales se ha hablado más de las diferencias entre Kevin Durant y Draymond Green.

Si bien les va a los Warriors, su estrella podría reaparecer el sábado 24 de noviembre contra Sacramento, aunque esta posibilidad aún no está confirmada y por lo pronto son quintos en la conferencia del Oeste con marca de 12-7.

Lakers toman vuelo

La marca de los Warriors ya es amenazada por los Lakers de LeBron James, que consumó su décima victoria en el regreso de The King a Cleveland, donde dejó una huella difícil de borrar.

Los angelinos tienen marca de 10-7 después del triunfo sobre los pobres Cavs (109-105), que echan de menos a James con solo dos triunfos en la temporada. En dicho encuentro, LeBron consiguió 32 puntos, 14 rebotes y siete asistencias.

En los últimos siete partidos, los Lakers sólo registran una derrota y son séptimos en el Oeste, que es comandado por los Grizzlies con marca de 12-5.