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El equipo femenino de Gran Bretaña de hockey sobre pasto hizo historia al conseguir la primera medalla de oro dentro de la disciplina para su país.

Después de empatar 3-3 contra Holanda, quienes han ganado dos veces el oro en los Juegos Olímpicos, las británicas se impusieron 2-0 en los penales.

Pero dos jugadoras dentro del equipo hicieron historia de otra manera: la capitana de la selección, Kate Richardson-Walsh y su esposa Helen, se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en ganar una medalla de oro en el mismo equipo dentro de los Juegos Olímpicos.

Esta dupla ya había conseguido ganar una presea de bronce, cuando quedaron en tercer lugar durante la justa olímpica de Londres 2012…sólo que en aquel momento todavía eran novias. Decidieron casarse un año después, en julio del 2013.  El romance comenzó en el 2008, cuando se encontraban compitiendo para Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de Beijing en el 2008.

Helen aseguró que, para ella, el hecho de ganar un metal dorado en unos Juegos Olímpicos es algo muy importante y que lograr la hazaña con su pareja es “algo realmente especial”.

En una entrevista que realizó con la BBC, Kate mencionó que lo mejor de que su relación se hiciera pública es que les permitió ser un ejemplo a seguir. “Ayudamos a que las personas se sintieran más seguras de sí mismas. Les demostramos que no tiene nada de malo si son homosexuales o bisexuales”.

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Kate también agradeció el apoyo que ella y Helen recibieron de sus compañeras de equipo y entrenadores. “Cuando nos encontramos en el campo somos dos jugadoras separadas, somos Kate y Helen. Pero cuando estamos fuera del campo, sí somos una pareja”.

Andy Watts, entrenador del Reading Hockey Club, equipo donde juegan Kate y Helen en Inglaterra, destacó que son jugadoras ejemplares y que han hecho mucho por la institución. ” Todos aquí las admiramos mucho. Es increíble lo profesionales que son. Ojalá su caso ayude a muchas personas”.

Los Juegos Olímpicos siempre buscan ser un espacio de unión fraterna para diferentes nacionalidades, habilidades, creencias, estilos, culturas e ideologías. La historia de Helen y Kate nos enseña que todos tenemos la oportunidad de triunfar si así lo queremos, ya sea como atleta profesional o como una persona enamorada.

Al final, #LoveAlwaysWins

Fotos: Getty Images

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