Diego Armando Maradona es el nuevo timonel de Gimnasia y Esgrima La Plata, y sin tiempo que perder se puso a trabajar. El extimonel de Dorados ha provocado una alta expectativa después de su trabajo en el futbol mexicano, por lo que el club tuvo que abrir el estadio Carmelo Zerillo para que la afición pudiera presenciar la primera práctica.

Maradona tuvo su primer contacto con la afición, la cual llenó el estadio, coreó a Diego, por lo que éste no pudo evitar el llanto. Debido a la operación de rodilla a la que se sometió hace una semanas, el 10 no puede caminar tanto, por lo que en recorridos que requieren varios metros se desplazó en un carrito de golf.

 

“Les quiero prometer una cosa: mientras yo esté dirigiendo, todo este grupo va a ser un ejemplo. Por todo el cariño que ustedes les brindan, van a darles el plus como para ganar los partidos y los vamos a ganar”, dijo en referencia a la mala racha que tiene a Gimnasia en el último lugar de la tabla general y en el último de la porcentual con un déficit de 11 puntos.

“Que no les quepa ninguna duda que nos vamos a armar para el domingo y nos vamos a jugar la vida. No se juega con revólver, acá se tira el centro atrás y la empuja el compañero para que festejemos todos”, declaró en referencia al partido del próximo domingo contra Racing. “Yo no soy ningún mago, a mí me gusta trabajar. A mí me gusta ganarme la plata corriendo, como lo hice toda mi vida”.

 

Maradona no había dirigido en Argentina desde 1995, por lo que la oferta de Gimnasia le movió el suelo, pues en sus planes originales estaba pasar un tiempo en reposo tras la cirugía. Sin embargo el hecho de volver a los banquillos argentinos pudo más y ahora con Gimnasia calentó el clásico contra Estudiantes. “A los de enfrente no les digo nada porque quiero ser respetuoso… como no lo son ellos”.