Martín Barragán fue el protagonista de la noche mágica de la Copa MX en Torreón, donde Santos venció 4-2 a Pumas, pero más que el marcador, lo que ha dado de qué hablar es la actitud del jugador después de cometer un mano dentro del área por la cual debería ser expulsado.

Sin embargo, el silbante andaba en las nubes y terminó por expulsar al canterano Jesús Rivas, de 17 años de edad, sin que éste tuviera vela en el entierro. Pese a que el canterano insistió una y otra vez sobre su inocencia, el silbante lo echó de la cancha y el jugador se fue entre lágrimas.

 

Barragán ha sido criticado por no haber reconocido su responsabilidad en la jugada y aplicar el Fair Play para corregir la decisión del silbante y salvar a su compañero, por lo que le han llovido críticas.

Ante esta situación y una vez hecho llorar al niño, el jugador de 28 años de edad publicó un mensaje para disculparse por dicha situación y se dijo consciente que la Comisión Disciplinaria podría perdonarle la roja y la respectiva sanción a Rivas y sancionarlo a él.

“El pasado miércoles, en el juego de Copa ante Santos, cometí una mano dentro del área, la cual fue sancionada como penal.

“Estoy consciente de los colores que porto y la institución que represento. Lamento las consecuencias que trajo esta acción y estoy a disposición de la Comisión Disciplinaria para aclarar cualquier sanción”, publicó en su cuenta de Instagram y Twitter.

Asimismo, la Comisión de Arbitraje podría sancionar al silbante Brian Omar González por tan evidente error, así como lo hizo con César Arturo Ramos, el árbitro de la Final entre América y Monterrey.