Lo que necesitas saber:
El 26 de marzo, Rumania perdió 1-0 ante Turquía en los playoffs rumbo al Mundial 2026.
Mircea Lucescu, ex entrenador de la Selección de Rumania, falleció a los 80 años de edad. Estuvo internado durante varios días después del partido contra Turquía del repechaje rumbo al Mundial 2026.
Lucescu ingresó al hospital el domingo 29 de marzo, días después de perder ante los turcos, debido a molestias cardíacas. Aunque fue operado, se reportó que el viernes 3 de abril sufrió un infarto y, tristemente, el martes 7, se confirmó su muerte.
¿Qué le pasó a Mircea Lucescu?
El pasado 26 de marzo, Rumania perdió 1-0 ante Turquía en los playoffs rumbo al Mundial 2026. Antes de aquel partido, se reportó que Mircea Lucescu se había sentido mal durante un entrenamiento, por lo que fue internado en el hospital durante el fin de semana y, posteriormente, operado.

Mientras Mircea se encontraba internado, la Federación Rumana informó que dejaría la dirección técnica de la Selección, pero se mantendría ligado al equipo en un nuevo cargo en la directiva.
Y aunque no dieron muchos detalles sobre su estado de salud, sí le desearon ‘buena salud’ para que pronto pudiera reintegrarse al trabajo.
“La Federación Rumana de Futbol agradece a Mircea Lucescu, le desea buena salud y le espera en el equipo administrativo de la FRF en el próximo período, donde la enorme experiencia acumulada se pondrá al servicio del fútbol rumano”.

Después de aquella cirugía, Lucescu permaneció internado. De acuerdo con los reportes de EFE, “El paciente sufrió un infarto agudo de miocardio durante la mañana” del viernes 3 abril.
Lamentablemente, Mircea no pudo recuperarse y falleció, equipos, jugadores, además de la propia Federación Rumana han lamentado su muerte y enviado sus condolencias a sus seres queridos.
“Ha fallecido un hombre que fue mucho más que un entrenador, aquel que nos enseñó que el fútbol no es solo un deporte, sino una forma de vida con dignidad. Mircea Lucescu fue un modelo a seguir para decenas de generaciones, un hombre que amó el fútbol más que a sí mismo. Nos quedan los recuerdos, las lecciones de vida y la inconfundible elegancia con la que pisaba cada estadio del mundo.“

