¡Qué hermosa es la Liguilla! Después de chutarnos 19 jornadas de varios juegos semilentos y hasta aburridos, hemos encontrado emociones en la Liga MX. León y Morelia volvieron a dar un espectáculo en el juego de vuelta, pero finalmente Morelia se convirtió en el primer invitado a las Semifinales al imponerse 2-1 (4-5 en el global).

Morelia necesitaba ganar por cualquier marcador o empatar a partir de cuatro goles después del espectáculo que brindaron ambos equipos en el Juego de Ida, en el cual empataron a tres tantos.

El partido de vuelta no tuvo tanto espectáculo hasta que cayó el primer gol. Todo el primer tiempo quedó a deber. De pronto parecía romper el juego después de la media hora, pero sólo fue ilusión, pues los primeros 45 minutos en general se jugaron a un ritmo lento.

La Fiera se apuntó en las Semifinales a los 52 minutos, en una jugada individual de Ismael Sosa, quien recogió el balón pasada la media cancha y por la banda derecha, donde encontró espacio para pisar el área.

Miró una y otra vez hacia el centro del área para ver quién entraba para recibir el centro, pero el argentino sorprendió con un disparo al arco que tomó por sorpresa al portero Sebastián Sosa, quien se comió las fintas de Ismael.

A partir de ese momento, Morelia arriesgó más al ataque y eso benefició al espectáculo, pues el ritmo fue más frenético. Los michoacanos necesitaban para ese momento otros dos goles y con más garra que idea llegó el primero para Monarcas.

Al 66’ el “Shaggy” Martínez mandó un centro a la olla y encontró a Miguel Sansores, quien puso en evidencia su capacidad para cabecear con un remate cruzado que agarró a contrapié a Rodolfo Cota.

Cinco minutos después llegó el segundo de Morelia, obra de Edison Flores, quien tomó el balón casi en la media luna del área y desde ahí dio cátedra de cómo se le debe pegar al balón de zurda al colocar el balón prácticamente en el ángulo.

El tache en el espectáculo fue de nueva cuenta la presencia del grito homofóbico, el cual provocó que el partido fuera suspendido durante un par de minutos, al igual que en el juego de ida.

Ya en tiempo de compensación, León encontró el gol de la salvación tras una jugada desesperada que terminó con un centro a donde cayera y ahí apareció Ángel Mena, quien marcó con un cabezazo cruzado, aunque el tanto fue anulado tras la revisión en el VAR.