A través de un comunicado, la familia de Paul Allen, anunció la muerte del co-fundador de Microsoft a los 65 años de edad.

Si bien el mundo conoce la historia de Bill Gates, no debemos olvidar que construyó su emporio de la mano de Allen, a quien conoció cuando estudiaba y más tarde, en 1975, decidieron unirse para crear Microsoft.

Además de su participación en la compañía de tecnología multinacional (ubicada en Washington, Estados Unidos), Allen era un seguidor fiel de los deportes. De hecho fue dueño de varios equipos, entre ellos los Blazers de Portland y los Halcones Marinos de Seattle, que el pasado 2014 se llevaron la gloria en el Super Bowl.

Según informa Bloomberg, Paul Allen se ubicaba en el puesto 27 de la lista de las personas más ricas del mundo, con una fortuna estimada de 26 mil 100 millones de dólares.

De acuerdo a CNBC, Allen falleció a causa de complicaciones de un linfoma de Hodkin. Ante la pérdida, su hermana Jody expresó que él era un individuo notable en todos los niveles.

“Si bien la mayoría conocía a Paul Allen como tecnólogo y filántropo, para nosotros era un hermano y un tío muy querido, y un amigo excepcional. La familia y los amigos de Paul fueron bendecidos al experimentar su ingenio, calidez, generosidad y profunda preocupación. A pesar de todas las exigencias de su agenda, siempre hubo tiempo para la familia y los amigos. En este momento de pérdida y dolor para nosotros, y para muchos otros, estamos profundamente agradecidos por el cuidado y la preocupación que demostró todos los días”, dijo a través del comunicado.

Allen tuvo que dejar Microsoft debido a que le diagnosticaron cáncer en 1983 y aunque logró superarlo, a principios de mes anunció que se encontraba nuevamente en tratamiento.

Historia…

Paul Allen fue un hombre con iniciativa desde muy joven. Según cuentan algunos, el co-fundador de Microsoft aprendió a leer incluso antes de ir a la escuela. Cuando tenía 14 años, su interés se centró en los ordenadores y cuando entró a la Universidad de Washington fue cuando surgió la idea ganadora que daría vida al monstruo de la tecnología.

Tan solo dos años después de haber entrado a la universidad y luego de haber conocido a su amigo Bill Gates, lo convenció de llevar a cabo su proyecto de inventar un software comercial para ordenadores personales… al que luego conoceríamos como Microsoft.

Allen y Gates fundaron su compañía en 1975 en Albuquerque, Nuevo México y su primer éxito fue un intérprete del lenguaje Basic, pero fue la adquisición del sistema operativo QDOS, que luego modificaron para proveer a los ordenadores de IBM, lo que les daría el gran éxito.

Todo iba bien, hasta que en 1983, Allen fue diagnosticado con cáncer y aunque se retiró de la compañía, todavía era dueño de sus acciones. Más tarde, en 1990, regresó a Microsoft, sin embargo para ese momento Gates ya había ganado el suficiente dinero para apuntar a ser una de las personas más ricas del mundo.

A partir de ese momento, las discusiones entre ambos comenzaron a subir de tono, o al menos así lo plateó Allen en su autobiografía, donde contó que con el crecimiento de la empresa, su amistad con Gates se iba desgastando.

¡Hasta pronto, Allen!