La justicia ha llegado tarde para los New Orleans, pero para el resto de los equipos de la NFL llegará a tiempo. Los Saitns se quedaron fuera del pasado Super Bowl tras la polémica jugada en la Final de Conferencia Nacional contra los Rams, en la que Nickell Robey-Coleman hizo contacto ilegal con Tommylee Lewis y la jugada terminó con la errónea interpretación de pase incompleto, un gol de campo y la posterior victoria de los angelinos.

Los oficiales no se enteraron de la interferencia, pese a las llamadas de la oficina de la NFL y finalmente los Rams, se vieron beneficiados al clasificarse al Super Bowl, sin embargo, para la siguiente temporada estas jugadas serán revisadas.

 

El Comité de competencias de la NFL informó que de manera unánime se autorizó la revisión de las interferencias. Los entrenadores serán los responsables de pedir las revisiones antes de la pausa de los dos minutos y después sólo los oficiales podrán hacerlo.

Esta es una decisión experimental durante la temporada que viene y al final de ésta se determinará si se mantiene, se elimine o se modifique de cara a la temporada del 2020.

La implementación de esta norma despertó el debate sobre la continuidad del juego. Con tantas revisiones, el juego podría ser lento y hasta tedioso, por lo que se dejó claro que las revisiones de las intercepciones sólo se realizarán en jugadas con “evidencia clara y obvia”, como en el caso de la jugada de los Saints.

La jugada que perjudicó a los Saints obligó a varias casas de apuestas a devolver el dinero a los aficionados de New Orleans por el error de los oficiales, además permanece en la memoria de los aficionados y de los propietarios de los equipos, que discutieron desde marzo en las opciones para evitar este tipo de polémicas.

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