Nicolás Castillo ya llegó a la Ciudad de México después de concretarse su fichaje con el América. El ex jugador de Pumas que tuvo un paso breve y gris con el Benfica de Portugal fue recibido por cientos de seguidores de las Águilas.

Mientras esperaban a Castillo, el Ame jugaba frente al Querétaro, el peor equipo de la temporada en cinco jornadas y al que superó fácilmente 2-0.

La llegada de Castillo fue un golpe más al ya maltrecho orgullo de Pumas, pues el delantero andino aseguró que rechazar al América habría sido algo absurdo, en tanto que los seguidores azulcremas cantaban “llora, llora, llora, La Rebel”.

“El llamado fue una motivación increíble y decirle al América que no sería absurdo. Llegar al equipo más grande de acá me pone muy contento. Espero cumplir con todos los objetivos”, declaró el jugador.

 

Tras irse sin goles en el futbol de Portugal, la única referencia de su producción al ataque son los antecedentes con Pumas: “Vengo a demostrar lo que hice y a responder a la confianza que me dieron… Ahora soy de América”, dijo el atacante.