Andrés y Esmeralda, padres de dos niños en Aguascalientes, enfrentan un proceso penal por violencia familiar y lesiones dolosas en contra de los dos menores de edad, a quienes sometían a entrenamientos intensos y golpes, pues deseaban que se convirtieran en boxeadores.

Los niños tienen tres y cinco años de edad. Este último era sometido a una rutina de ejercicio que consistía en lagartijas, estiramiento de piernas, golpeo a un costal de box y golpeo a la pared hasta que sus manos sangraran, todo como parte del objetivo de convertir al menor en boxeador, por lo que también recibía golpes por parte de sus padres y hasta quemaduras.

Para el correcto desarrollo del deporte y el crecimiento de los niños en el boxeo, se recomienda que los entrenamientos se realicen sin contacto, hasta que alcancen un determinado peso o nivel técnico para dar paso después al contacto, siempre y cuando sea con protección para preservar la integridad física del menor.

 

Los hechos fueron denunciados por un anónimo ante la Procuraduría de Protección de los Derechos de los Niños, Niñas y Adolescentes del DIF del estado de Aguascalientes, por lo que se llevó a cabo la detención del matrimonio.

Las primeras investigaciones han arrojado que sólo el niño de cinco años contaba con golpes en el cuerpo, tan sólo ocho meses después de ser reintegrado a su familia, pues desde los nueve meses de edad fue puesto bajo resguardo del DIF también por violencia intrafamiliar.

De acuerdo con El Heraldo de Aguascalientes, en agosto del año pasado, el padre lanzó agua caliente al cuerpo de su hijo mayor, a quien le provocó quemaduras de segundo y tercer grado en la espalda, cuello y cara.