El futbol argentino ha dado de qué hablar de nueva cuenta y no precisamente por lo que sucede en los terrenos de juegos, sino fuera de ellos, pues el clásico rosarino entre Newells Old Boys y Rosario Central, uno de las rivalidades más pasionales, se vio manchado por una polémica previo al encuentro.

Rosario Central debía visitar a conjunto rojinegro en el Estadio Marcelo Bielsa y antes de que los jugadores arribaran al inmueble, directivos de este equipo arribaron a los vestidores, donde se percataron de olor a amoniaco y otros gases, además de la presencia de un polvo blanco. De acuerdo con algunos reportes, algunos dirigentes presentaron alergia y vómito.

 

Ante esta situación el club dio parte a las autoridades y antes del arribo de los jugadores se limpiaron los vestidores, los cuales fueron entregados a tiempo y el partido se jugó sin contratiempos.

El vestidor del equipo visitante en el estadio de Newells, se encuentra justo debajo de la zona en la que se ubica la barra local, por lo que las primeras sospechas apuntan hacia los seguidores, que suelen lanzar objetos a los visitantes cuando éstos llegan en al autobús, por lo que fue instalado un “gusano” para evitar agresiones a los visitantes.

Al final de cuentas, el partido se desarrolló con normalidad, aunque después de 90 minutos de mucha lucha y poco futbol, el clásico rosarino terminó con un empate sin goles.

 

Al final del año pasado, River Plate y Boca Juniors no pudieron disputar la Final de Vuelta de la Copa Libertadores en el Estadio Monumental, pues durante el traslado al inmueble, el camión de Boca fue atacado y varios jugadores xeneizes resultaron heridos, por lo que la Final se mudó por primera vez fuera del continente para jugarse en el Santiago Bernabéu, de España.