Pumas estrenó su playera bicolor con un empate 1-1 frente a Santos, el rival que más le ha exigido a la oncena auiriazul, que si bien pierde el liderato, al menos mantuvo el invicto en una de las plazas más complicadas en su calendario.

El Santos-Pumas es el partido más jugado en lo que va del año en el futbol mexicano, pues en las últimas dos semanas chocaron en tres ocasiones, pues disputaron entre sí el pase a los Cuartos de Final de la Copa MX, en la que los laguneros se salieron con la suya.

Y en el tercer capítulo de estos choques, Pumas volvió a sufrir, pues los norteños arrancaron un ritmo sofocante, por lo que los universitarios tuvieron que sacar las viejas y confiables artimañas para cortar el ritmo: la agujeta desamarrada, una faltita por aquí, otra por allá, despejes y saques de banda lentos, y así.

Esas artimañas terminaron con ese ritmo frenético albiverde y hasta provocaron un par de opciones y hasta el primer gol del juego, aunque de inmediato fue anulado por fuera de lugar.

Para el segundo tiempo, Santos volvió a salir revolucionado y fue tanto el acoso que Brian Lozano fue derribado en el área por Favio Álvarez, por lo que se marcó la pena máxima. Julio Furch se encargó de ejecutar y lo hizo fuerte y raso, y aunque el “Pollo” Saldívar adivinó, el esférico se le escurrió por debajo del cuerpo.

Sin embargo Pumas tiene capacidad de respuesta y al 70′ encontró el gol del empate con Johan Vázquez, quien aprovechó la floja marca de Van Rankin y con un cabezazo esquinado puso el marcador en igualdad.