Lo que necesitas saber:

El padre de Marty Reisman también era una aficionado a las apuestas y llegó a perder hasta seis taxis por ellas.

¿Les gustó Marty Supreme? Bueno, pues deben saber que la historia está basada en parte de la vida del verdadero Marty Mauser, quien en realidad se llamaba Marty Reisman y que falleció en el 2012. Después de una vida muy emocionante, tal como lo vimos en la película.

Incluso podríamos decir que la realidad supera a la ficción, así que vamos a aprovechar para contarles la historia de Marty Reisman.

Timothée Chalamet en Marty Supreme / Captura de pantalla tráiler oficial

¿Quién fue en realidad Marty Reisman?

Marty Reisman, apodado la ‘Aguja’, fue un jugador de tenis mesa muy popular entre los años 40’s y 50’s. Su personalidad sumamente extrovertida lo llevó a ser una auténtica celebridad dentro y fuera de las competencias.

Nació el 1 de febrero 1930 en Manhattan, Estados Unidos, en una familia formada por inmigrantes judíos de origen ruso. Y aunque Marty disfrutó del dinero y los excesos, creció con muchas carencias económicas.

Morris, su padre, era un taxista que llegó a ser dueño de una flotilla de hasta 17 taxis. Sin embargo, también era aficionado a las apuestas y eso lo llevó a perder hasta seis de sus taxis, algo que el propio Marty contó a Sports Illustrated. 

Claramente no era el mejor entorno para una familia, tanto así que sus padres se separaron cuando él tenía apenas 10 añitos. Le tocó vivir con su madre hasta que cumplió 14 años, después se fue con su padre a continuar su aventura en las apuestas.

El tenis de mesa apareció en su vida a los 9 años, como una manera terapéutica de controlar las crisis nerviosas. Comenzó a practicarlo en un centro comunitario y pronto se dio cuenta que tenía un talento especial para jugarlo.

Es más, a los 13 años ya se había coronado campeón juvenil de su ciudad natal y con esas victorias, también llegó el dinero, el reconocimiento y claro, la fama, con todo y que era un niño.

Marty era claramente talentoso en el tenis de mesa, pero también para las apuestas. No tardó en darse cuenta que la combinación de ambos representaba la oportunidad de ganar más dinero.

Marty Reisman: las apuestas y suspensiones del deporte profesional

Marty Reisman sabía que para ganar más dinero solo necesitaba apostar por él mismo. Y eso lo hizo ganar mucho dinero a lo largo de su vida. El problema era que, aunque en el mundo del tenis de mesa ‘amateur’ (y clandestino), las apuestas no estaban prohibidas, en el ámbito profesional sí.

Él mismo contó varias de sus experiencias en su libro titulado; ‘The Money Player: The Confessions of America’s Greatest Table Tennis Champion and Hustler’, que en español sería algo como ‘El jugador de dinero: Las confesiones del mayor campeón y estafador de tenis de mesa de Estados Unidos’.

The Money Player: The Confessions of America’s Greatest Table Tennis Champion and Hustler / Fotografía IMDb

Y justamente sus apuestas lo llevaron a ser suspendido en varias ocasiones. Una de ellas fue durante una competencia oficial, cuando tenía apenas 15 años. Marty se disponía a apostar 500 dólares a su favor, pero para su mala suerte le dio el dinero Graham Steenhoven, director de la Asociación Estadounidense de Tenis de Mesa (USTTA), en aquel entonces.

Por lo que fue expulsado del torneo y la policía fue encargada de sacarlo del lugar donde se organizó la competencia… sin embargo, eso no lo detuvo.

En 1949 fue nuevamente suspendido por la USTTA tras ganar el Abierto Británico. Aquella vez por intentar cobrarle a los patrocinadores gastos extras, algo que también le valió ser vetado del equipo estadounidense de tenis de mesa.

Marty tenía la costumbre de ‘engañar’ a sus oponentes. Los hacía creer que podían vencerlo escondiendo su verdadero talento y una vez que apostaban, les ganaba con gran facilidad.

Marty Reisman / Fotografía Wikipedia

Un jugador de tenis de mesa no podía sobrevivir sin apuestas

Además de sus apuestas y suspensiones, también estuvo involucrado en el contrabando. Cuando tenía 16 años, viajó a Londres para disputar el campeonato mundial de tenis de mesa, con una maleta llena de medias de nylon, mercancía que supero hasta cinco veces su valor.

“El contrabando nunca me molestó. Los jugadores de tenis de mesa tienen que sobrevivir con sus artimañas. Un jugador que dependía de las cuotas de exhibición podía morir de hambre. Los mejores jugadores eran apostadores, contrabandistas o ambas cosas. Yo ya había ganado más de 175 trofeos, pero no podía comérmelos“. Contó a Sports Ilustrated.

Continúo apostando, ganando dinero y con sus excentricidades como medir la red con billetes. Aunque después de intentar vivir una ‘vida normal’, se convirtió en el campeón de hardbat en 1997, cuando tenía 67 años.

Reisman se casó en dos ocasiones, la primera con Geri Falk y la segunda con Yoshiko Koshino. Con ella tuvo una hija de nombre Debbie y varios nietos, curiosamente la conoció en una cancha de tenis de mesa.

Marty fue un verdadero rockstar del tenis de mesa. Aunque no pudo brillar tanto en lo profesional por las apuestas, nadie puede negar que su talento era nato y su personalidad era digna de la fama.

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