Lo que necesitas saber:
Sam Darnold estuvo en el Super Bowl LVIII como QB de respaldo para los 49ers de San Francisco.
Durante años fue visto como un QB que no terminó de cuajar. Hoy, Sam Darnold llega al Super Bowl LX con una narrativa completamente distinta: La de un jugador que encontró su lugar en el momento justo.
Sam Darnold: Una promesa universitaria
Cuando Sam Darnold llegó a la NFL en 2018, lo hizo con etiqueta de “salvador”. Proveniente de USC, fue seleccionado con el pick número 3 global por los New York Jets. Sin embargo, el contexto nunca le echó la mano…
Cambios constantes de staff y un proyecto deportivo sin rumbo fueron algunos factores que marcaron sus primeros años. Darnold mostró destellos, pero también errores propios de un jugador joven empujado a cargar con demasiado.
La narrativa cambió: de “futuro de la liga” a “tenemos broncas en la posición”.
Carolina y el intento de reinicio que no pegó
En 2021, los Jets decidieron mandar a Sam Darnold con los Panthers. El movimiento se vendió como un nuevo comienzo, pero las lesiones y el mismo entorno volvieron a ensuciar su juego en el emparrillado.
Luego de dos temporadas bastante flojitas, Carolina le dio las gracias a Sam Darnold. Para muchos, ese fue el punto final: un quarterback joven, ya con varias oportunidades “desperdiciadas”, entrando al limbo de la NFL.
San Francisco: aprender desde la sombra
En 2023 firmó con los 49ers para ser suplente de Brock Purdy. No hubo reflectores, pero sí mucho aprendizaje y un giro silencioso a su carrera. Ajustarse a un rol secundario, estudiar defensivas y mantenerse listo sin garantías fue parte del proceso.
Ese mismo año, Darnold estuvo en el Super Bowl LVIII como QB de respaldo. No lanzó un pase en el juego, pero estuvo ahí, viviendo desde dentro lo que significa llegar al último domingo de la temporada. Un detalle que hoy cobra otro sentido.
Minnesota 2024: cuando la narrativa empezó a romperse
En 2024 Sam Darnold tomó la titularidad de los Vikings y respondió con la mejor temporada de su carrera: 4 mil 319 yardas, 35 pases de touchdown y un rating de 102.5. Esto de acuerdo con el resumen estadístico presentado por los Minnesota Vikings en el anuncio del premio de la PFWA.
Dicho esto, los números le valieron el reconocimiento como Most Improved Player por la Pro Football Writers of America. Y por primera vez, la conversación dejó de girar en torno a lo que no fue.
Aun así, los Vikings le dieron las gracias… Una decisión que meses después se ve con ironía, considerando que Minnesota fracasó esta temporada, mientras que Sam Darnold está en el Super Bowl LX.
Seattle y el giro definitivo rumbo al Super Bowl LX
En este sentido, Seattle vio lo que otros dejaron pasar. Los Seahawks apostaron por Darnold, lo firmaron como su QB titular y le dieron las llaves completas del proyecto. ¿El resultado? una temporada sólida, liderazgo constante y un pase al Super Bowl LX.
Sam Darnold se convirtió en el primer QB del Draft 2018 en iniciar un Super Bowl, superando en ese apartado a nombres como Josh Allen o Lamar Jackson, quienes durante años fueron considerados apuestas más seguras.
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El momento de Sam Darnold llega en el Super Bowl LX
Sam Darnold aparece como una “anomalía” en el Super Bowl LX: un QB que no encajó a la primera, que fue soltado varias veces y que encontró su mejor versión cuando parecía tarde.
La NFL siempre habla de ventanas, urgencias y proyectos a corto plazo y por eso el caso de Sam Darnold es de estudio. Porque llega sin el ruido de las grandes figuras pero con una gran historia de redención en la NFL.
