La Selección Mexicana cerró con triunfo la fase de grupos de la Copa Oro con paso perfecto tras vencer 3-2 a Martinica, con el que llegó a nueve puntos en el Grupo A, mientras que Gerardo Martino llegó a siete triunfos en igual número de partidos dirigidos.

Martinica no fue el flan que esperábamos. Pese a que sólo cuenta con seis jugadores profesionales, se le indigestó al conjunto mexicano, que recibió su segundo y tercer gol en la Copa Oro.

El equipo que dirige Gerardo Martino domino el juego a lo largo del partido, pero tampoco se exigió a fondo, de manera que el primer tanto del partido llegó a la media hora de juego y fue obra de Uriel Antuna, el máximo goleador del Tri en el torneo.

El jugador del Galaxy suma cuatro goles gracias a una jugada individual por el sector derecho, cortó hacía el centro para perfilarse de zurda al borde del área de donde sacó un disparo pegadito al poste.

A partir de ese momento se pensaba que vendría la lluvia de goles, pero el Tri bajó un poco el ritmo y Martinica no daba señales de peligro, pues con problemas llegaba al área, hasta que al minuto 56 empató el juego.

Kevin Parsenam se adjudicó el mejor gol de la Copa Oro hasta el momento al ejecutar un tiro libre al poste de Jonathan Orozco, quien nada pudo hacer, ya que el jugador caribeño la puso en el ángulo, a lo Messi.

Con Martino en el banquillo, el Tri ha recibido al menos un gol en todos sus partidos, salvo en el juego contra Cuba, pero el “Tata” también puede presumir que con él, México tiene capacidad de respuesta y al 61’ encontró el segundo gol, gracias a un desborde Rodolfo Pizarro, quien encontró solo a Raúl Jiménez y le cedió el balón para que el atacante del Wolverhampton sólo empujar ale balón.

Diez minutos más tarde llegó el tercer tanto, obra de Fernando Navarro, quien se combinó con Raúl Jiménez, quien le puso el balón entre dos zagueros caribeños y alcanzó a sacar un disparo cruzado que no esperaba el arquero, quien alcanzó a puntear el esférico con el pie, pero no impidió el 3-1.

 

Pero Martinica mostró orgullo y en lugar de venirse abajo se acercó en el marcador con el segundo tanto, gracias a un cabezazo de Jordy Delem, quien le ganó la posición a Jesús Gallardo y con el testarazo le dio un poco de drama al final del partido.