Reprochado en la NBA, por otro buen sector de la NFL y de paso el futbol femenil. Al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sólo le faltaba exponerse al duro juicio de la afición de Grandes Ligas y lo ha logrado.

El mandatario estadounidense se hizo presente en el quinto juego de la Serie Mundial entre Atros y Nationals, disputado en la capital, Washington, y cuando se hizo dio a conocer su presencia en el inmueble, los aficionados le hicieron saber que lo mejor hubiera sido ver el juego en otro lugar, pues fue recibido con un sonoro abucheo, así como cánticos “¡Lock him up (enciérrenlo)!”.

 

 

 

La afición de los Nationals no andan muy animada que digamos después de la feroz reacción de los Astro y Trump pagó esa frustración unos cuantos años después de que la misma franquicia se prestara para apoyar su candidatura a la presidencia y desacreditar a la contrincante Hilary Clinton.

Por primera vez desde 1910, el presidente de Estados Unidos no lanzó la primera bola en el Clásico de Otoño porque Trump quería asegurarse de que la “experiencia de los fanáticos sea lo más positiva posible”. ¿Será eso o sabía desde entonces que se sometería al abucheo del que hoy no pudo escapar?